| EDGUY,
DRAGONFORCE & SABATON
Febrero 10 de 2006
Sala Hard Club, Oporto
Mundorock
Texto e Imágenes: Luis Caramé |
El
pasado 10 de febrero teníamos una cita metalera
en Oporto que no debíamos dejar pasar. Edguy
presentaría su nuevo disco, Rocket Ride, que
será uno de los mejores del año, en
la sala Hard Club escoltado por los británicos
Dragonforce y los suecos Sabaton.
SABATON
Con bastante puntualidad (algo a lo que no estoy muy
acostumbrado en los conciertos en España) salieron
al escenario Sabaton. Hacen un heavy clásico
bastante sencillo, con riffs muy contundentes, sonido
potente y una voz bastante grave. La verdad es que
apenas los conocía hasta que me enteré
que serían la banda encargada de abrir en este
concierto y me llevé una más que grata
impresión de ellos.
Presentaban su album “Primo Victoria”,
publicado el año pasado, y la totalidad del
setlist se centró en él, abriendo con
“Panzer Battalion” y siguieron con “Into
The Fire”, “Stalingrad”, “Metal
Machine” y “Primo Victoria”. Aunque
no fueron recibidos con demasiado entusiasmo (pocos
de los presentes los conocían) se esforzaron
por agradar y consiguieron animar al público
que abarrotaba la sala.
DRAGONFORCE
Tras
un breve descanso aparecieron en escena Dragonforce.
A estos sí que los conocía el público
y se notó desde el primer momento, sobre todo
en las primeras filas, donde se amontonaban los incondiconales
de los ingleses. El sonido no era el más adecuado
para una banda de este tipo, muy poco claro durante
toda la actuación, pero eso no pareció
importarles.
La verdad es que me esperaba más de Dragonforce,
ya que había oído buenos comentarios
de su actuación en el Lorca Rock 05 e incluso
a pesar de no ser mi género favorito su “Inhuman
Rampage” me parece un buen disco, pero el concierto
se me hizo un poco monótono.
Para empezar aunque tocaron cinco temas (“My
Spirit Will Go On”, “Fury Of The Storm”,
“Operation Ground And Pound”, “Through
The Fire And Flames” y “Valley Of The
Damned”) me dio la sensación de haber
escuchado un tema de casi una hora (a pesar de tocar
solo 5 canciones fueron 50 minutos) con solos interminables
y exhibiciones de técnica innecesarias. Musicalmente,
la parte que más me gustó del concierto
fue la parte más lenta de “Valley Of
The Damned”, donde por fin se podía distinguir
un poco lo que tocaban realmente.
La puesta en escena también dejó bastante
que desear, ya que los guitarristas se pasaron todo
el concierto pegando saltitos desde una plataforma
(acabó siendo cómico) y el teclista
de vez en cuando agarraba un teclado en forma de guitarra
y se acercaba a la parte delantera del escenario.
En general demasiada pose y los ventiladores a los
lados de la citada plataforma para que dejasen ondear
la melena al viento tampoco ayudaban a pensar de otra
forma. El bajista (Frederic Leclercq, que sustituye
a Adrian Lambert) pasó desapercibido (casi
ni se oía) y es una pena que esté desaprovechado
de esa forma porque es un buen guitarrista, que el
público español conocerá de su
reciente actuación como miembro de Jaded Heart
teloneando a Helloween o de su banda Heavenly. Por
decir algo positivo, el cantante Z.P. Theart lo hizo
mejor de lo que esperaba (aguantar un concierto entero
cantando en tonos agudos no puede ser fácil)
y además estuvo bastante atento con el público.
En cualquier caso todavía no me explico como
simplemente por ser ingleses fueron ellos los cabeza
de cartel durante su gira conjunta con Edguy por las
islas británicas.
EDGUY
Edguy
no era un grupo que hubiese llamado mucho mi atención
hasta la publicación de “Hellfire Club”.
Sin duda el cambio de discográfica conllevó
un giro cada vez más patente en su estilo hacia
el hard rock. Y el album que nos presentaban esa noche,
“Rocket Ride”, ha venido a confirmarlo.
Precisamente estos dos discos fueron los que acapararon
casi todo el setlist, algo de lo que se quejaban algunos
de los fans de los inicios de la banda.
Para abrir las elegidas fueron dos de las mejores
canciones de su último trabajo, “Catch
Of The Century” (tras la cual hizo quitar la
plataforma que habían usado Dragonforce, que
no parecía darle mucha seguridad) y la épica
“Sacrifice”. El sonido era perfecto y
la intepretación no iba a la zaga. Quizás
Tobias Sammet empezó con la garganta un poco
fría pero según avanzó el concierto
se fue entonando y estuvo sobresaliente. La siguiente
fue “Babylon” de “Theater Of Salvation”
(la única de este disco) que hizo vibrar la
sala siendo uno de los momentos cumbres de la noche.
Al terminarla Tobias Sammet comentó que iban
a hacer algo excepcional, tocar una canción
que habían compuesto en el bus de gira... y
arrancaron con la primera estrofa de “The Trooper”.
La verdad es que Tobias estuvo muy simpático
durante toda la noche haciendo chistes continuamente
y charlando con el público.
Después de este homenaje a Iron Maiden, Edguy
dio rienda suelta a su vena más hard rockera
con “Lavatory Love Machine” y “Trinidad”,
la cual introdujeron con unos chistes previos sobre
el papel que harían Alemania y Portugal en
el próximo Mundial. En esta última la
escena fue realmente divertidad cuando Dirk Sauer
y Tobias “Eggi” Exel cogieron tocaban
una especie de trompetillas y Sammet bailaba al ritmo
de música caribeña. A continuación
“How Many Miles”, que a pesar de los teclados
programados enloqueció a gran parte del público.
Parece que la casi total ausencia de teclados de sus
últimas composiciones les hizo optar por no
llevar teclista pero no queda demasiado bien este
tipo de artimañas... algún pero tenía
que haber.
A estas alturas Sammet ya estaba más que entonado
y cualquier duda de su capacidad en directo se había
borrado. Se puede decir que prácticamente clavaba
las canciones a pesar de estar corriendo de un lado
a otro del escenario casi sin parar. Tras “The
Asylum” llegó el momento de descanso
para toda la banda salvo Felix Bohnke, que nos ofreció
un solo de batería con la “Marcha Imperial”
de Star Wars incluída que fue bastante entretenido
y no es poco...
Tras
este pequeño intermedio, más promoción
de su último disco con “Superheroes”,
coreada por todo el público, y “Save
Me”, la cual Tobias Sammet presentó irónicamente
como una “balada para posers”. Esta última
al no ser tan bien recibida (no se si porque a los
presentes no les gustan las “baladas para posers”
o por mero desconocimiento del tema) provocó
una graciosa anécdota, con Tobias enseñando
la letra al público para que cantase al menos
el estribillo. Volviendo al “Hellfire Club”,
con “Mysteria” volvió a engancharse
todo el público al concierto y la banda se
retiró del escenario.
En la vuelta para los bises, Sammet se acercó
a Jens Ludwig y tocó la intro de “Smoke
On The Water”, (no sin dificultades por la postura
en que lo hacía) vacilando un poco al público
hasta que arrancaron con “Vain Glory Opera”
(más teclados pregrabados...). Los bises siguieron
con “Sign Of The Cross”, de la Metal Opera
“Avantasia” y “King Of Fools”,
que cerraron un show memorable.
Pese a lo descompensado del setlist entre sus discos
antes de fichar por Nuclear Blast y los ya hechos
con la nueva discográfica, al final todo el
mundo salió contento tanto por el espectáculo
en general como por el sonido de la sala Hard Club,
que salvo durante la actuación Dragonforce
(y no precisamente por culpa de la acústica
del recinto) fue perfecto. El único pero que
puedo poner a los alemanes es el de los teclados que
ya he citado pero a pesar de ello creo que son sin
duda una de las bandas más en forma y con más
futuro de la escena metálica.