Webzine del rock melódico: Hard Rock, AOR, Glam y más!
INFORMACIÓN
- Noticias
- Críticas

- Clásicos
- Entrevistas
- Artículos

RADIO/MEDIA
- WWR Radio
- Videos

- Utilidades

PROMOCIÓN

CONTACTO
- Foro
- Boletín

- Contáctanos
- Links



MUNDOROCK
info@mundorock.org

© Copyright 1999-2008
Todos los derechos reservados.
Resolución 800x600
Página creada para ser vista con Mozilla Firefox.


EL LADO PROGRESIVO DE LA DONCELLA DE HIERRO
Mundorock
Por Fran García
(Cortesía de THIS IS ROCK)

Desde que la famosa frase “Iron Maiden meets Genesis” se utilizase por algunos para definir de forma gruesa y palmaria lo que es el Metal progresivo, muchas han sido las tonterías que se han llegado a decir, entre las cuales la más grande (o una de las más grandes) es la de que IRON MAIDEN también deberían estar incluidos en dicho tipo de música. Ante esa afirmación, montones de veces escuchada con auténtica estupefacción, yo siempre me he preguntado “¿y cuándo han hecho los MAIDEN metal progresivo?”. La respuesta en ningún momento la he podido encontrar en ninguno de los discos publicados por la banda a lo largo de su historia. Ni siquiera sus últimos trabajos me parecen tan faltos de personalidad como para incluirlos en ese cajón de sastre, y digo esto no porque el metal progresivo me parezca un estilo pobre o malo, al contrario. Lo digo porque IRON MAIDEN es un grupo con una personalidad y un sonido muy marcado y, por lo tanto, imaginármelos haciendo metal progresivo es imaginármelos perdiendo su carisma y personalidad. La explicación, y por ende la respuesta a la anterior pregunta, es sencillamente que nunca IRON MAIDEN han hecho metal progresivo, pero, no obstante, sí que es más real y constatable la influencia del rock progresivo en su música, al menos a partir de un determinado momento de su historia. De eso va a tratar este artículo, en un intento de clarificar una faceta de esta banda que, no por ser menor, deja de tener su importancia.

Es un hecho incuestionable que IRON MAIDEN muy pronto abandonaron el cliché de la llamada New Wave Of British Heavy Metal para evolucionar su sonido, hasta el punto de que hoy en día resulta casi anecdótico recordarlos como integrantes de dicho movimiento musical. Las influencias progresivas tienen buena parte de culpa en ese hecho. BRUCE DICKINSON y STEVE HARRIS siempre han sido grandes fans de JETHRO TULL, no sólo de su música, sino también de su estilo más progresivo, conceptual e incluso medieval. Nunca se han cortado a la hora de reconocerlo, pero la cuestión es que dicho gusto musical tuvo su repercusión en el estilo de IRON MAIDEN. Y no lo digo solamente por la estupenda versión que hicieron del “Cross-eyed Mary”, sino por su evolución musical, patente en dos discos como “Somewhere in time” y “Seventh son of a seventh son”. Estos dos álbumes, en buena medida discos conceptuales, suponen un giro en la música del grupo, que derivó hacia estructuras más complejas, largas y con desarrollos que respondían con bastante fidelidad a lo que entendemos como rock progresivo. El acierto de MAIDEN fue mantenerse fiel a su sonido, a sus raíces musicales, no abandonando el heavy en ningún momento, por lo que es hasta cierto punto comprensible que mucha gente que ahora escucha esos álbumes, los llegue a considerar como discos de metal progresivo. No obstante, hay que tener muy presente que hablamos de dos Lps que se grabaron en 1986 y 1988, respectivamente, justo en los albores de la aparición de ese movimiento que hoy en día tiene tanta aceptación. No hay, pues, que confundir los términos, ya que aunque podamos considerar que IRON MAIDEN tienen una influencia importante en el metal progresivo por la aparición de esos discos en el mercado, que en cierto modo marcaban una pauta o tendencia, lo que está meridianamente claro es que este movimiento musical se nutre de los MAIDEN en su faceta más metálica, dejando su parte progresiva para bandas como RUSH, que con sus estructuras musicales y sus composiciones complejas iniciaron dicho camino con álbumes como “2112”, “A farewell to kings”, “Hemispheres”, etc., unos años antes de que los MAIDEN apareciesen. Igualmente, cabe considerar la influencia de DEEP PURPLE en el metal progresivo, y no sólo en su sonido más metalero, sino también en su faceta más compleja y elaborada, que bebe directamente de fuentes tan fecundas como “Child in time”, por poner un ejemplo.

Pero la vena más progresiva de IRON MAIDEN no surgió realmente con “Somewhere in time”, sino que lo hizo dos años antes, en 1984, con un tema incluido en su álbum “Powerslave”. Hablo de “Rime of the ancient mariner”, composición de STEVE HARRIS de más de 13 minutos de duración, y que se puede considerar sin ningún género de dudas como un tema con clara influencia del rock progresivo. Sin embargo, resulta dudoso que una canción que en principio pasó semidesapercibida entre éxitos como “Aces high” o “2 minutes to midnight” pudiera tener el suficiente peso específico como para soportar la responsabilidad de marcar una tendencia en la música, ni siquiera en la de IRON MAIDEN. Fueron obras posteriores, como las dos ya citadas, las que en cierto modo abrieron nuevos caminos y mostraron con claridad que el heavy puede perfectamente tener estructuras afines al rock progresivo. Es admirable que, mientras sus competidores se esforzaban por conquistar los mercados con temas de tres o cuatro minutos, directos y comerciales, los MAIDEN fueran un paso por delante y buscasen unas estructuras mucho más complejas y enriquecedoras, aunque eso supusiera un evidente riesgo en su carrera musical, que se resintió por tal experimentación. Recuerdo perfectamente las críticas del 86, poniendo a “Somewhere in time” como hoja de perejil, simplemente por el hecho de ofrecer algo que hasta ese momento no existía, o al menos no era frecuente encontrar: canciones de heavy metal con largos desarrollos, complejos y elaborados, que las hacían entroncar directamente con las estructuras del rock progresivo. Cierto es que las obras anteriores de los MAIDEN eran superiores, pero ¿acaso no lo son también al resto de discos publicados posteriormente? El listón alcanzado en 1984 resultaba ya imposible de superar, por lo que es bastante lógico que con “Rime of the ancient mariner” la banda ya estuviese indicando un camino a seguir, sin abandonar sus premisas musicales, por supuesto, pero en cualquier caso, una nueva vía de enriquecimiento de su sonido, en un loable intento de no caer en la autocomplacencia y repetir esquemas una y otra vez.

La constatación musical de la influencia del rock progresivo en IRON MAIDEN era algo que tenía que terminar evidenciándose tarde o temprano. Como ya he comentado antes, grupos como JETHRO TULL, GENESIS, WISHBONE ASH y un largo etcétera, estaban entre los preferidos de HARRIS y DICKINSON. Con semejantes bandas ocupando una buena parte de la memoria musical de sus líderes, IRON MAIDEN tenían forzosamente que mostrar su lado progresivo y, si no lo hicieron antes, simplemente fue por fidelidad a un estilo como el heavy, en el que fueron los más grandes, y seguramente también por falta de una base más sólida a nivel de ventas y de prestigio, que les pudiera permitir hacer lo que les viniese en gana. Utilizaron “Rime of the ancient mariner” como globo sonda, esperaron dos años con un excelente disco en directo por medio y, llegado 1986, sorprendieron a propios y extraños con esa nueva orientación musical. Realmente tampoco es que sus canciones girasen 180 grados y se convirtieran en una banda de progresivo, sino que lo que hicieron fue enriquecer su ya enorme bagaje heavy con unas estructuras más complejas y unas temáticas conceptuales que les daban otro aire. De hecho, “Seventh son of a seventh son” es el mejor disco de IRON MAIDEN desde “Powerslave”, lo cual es indicativo de que ese cambio no sólo fue exitoso, sino que también fue productivo a nivel creativo. Tras él continuaron ofreciendo con cuentagotas más pinceladas de rock progresivo en álbumes como el más reciente “Brave new world”, de 2000, aunque ya sin tanto acierto como en 1988, pero ciertamente resulta curioso que hayan ganado un público adicto al metal progresivo y que ve en ellos a los supuestos padres de bandas como Dream Theater, Symphony X, Stratovarius, etc. Sin ser así, no deja de tener su sentido que la faceta más metálica de los MAIDEN sea reivindicada por una masa de fans que implícitamente reconocen lo que los componentes de esos grupos citados ya han hecho en entrevistas y comentarios: que la Doncella de Hierro es el punto de partida para gran parte de lo que ellos hacen hoy en día.

Llegados a este punto, cabe considerar si fueron IRON MAIDEN los primeros en utilizar elementos del rock progresivo en el heavy. La respuesta no está nada clara, ya que los conceptos “heavy” y “rock progresivo” se corrompen con demasiada facilidad y se suele terminar considerando heavy lo que no es heavy y progresivo lo que simplemente es un tostón pretencioso. Hay elementos claramente pertenecientes al rock progresivo en grupos como RAINBOW, QUEEN o URIAH HEEP. Lo que no está tan claro es que estos grupos pertenezcan al estilo “heavy”, o al menos, como es el caso de los HEEP, que sus etapas más heavies coincidan con la profusión de sus facetas más progresivas. Si nos atenemos a un concepto restrictivo y radical del término “heavy metal”, IRON MAIDEN fueron los primeros en utilizar elementos de rock progresivo en ese espectro musical, pero lo cierto es que la realidad es mucho más compleja y, a la hora de definir la trascendencia de una determinada aportación artística, hay que buscar en el pasado más inmediato y descartar posibles aportaciones de mayor entidad. En tal sentido, las cosas resultan más clarificadoras: IRON MAIDEN fueron y siguen siendo una influencia capital para el heavy actual (incluido aquí también el metal progresivo), seguramente tan importante como lo son DEEP PURPLE, BLACK SABBATH, JUDAS PRIEST o METALLICA, a pesar de que los tres primeros son grupos anteriores a los MAIDEN y, al menos teóricamente, de mayor importancia, pero en lo referente a las aportaciones más progresivas, bandas como JETHRO TULL, RUSH, URIAH HEEP, KING CRIMSON, GENESIS o YES, forman la base sobre la que esa ramificación del heavy metal conocida como “metal progresivo” sustenta sus poderes. ¿Significa esto que la importancia de IRON MAIDEN en el desarrollo de la parte más progresiva del heavy es poca? No, ni mucho menos. Su importancia es grande, ya que fueron los que se atrevieron a dar ese primer paso, pero lo que ellos hicieron ya lo habían hecho anteriormente RUSH con “2112”, KING CRIMSON con “Red”, JETHRO TULL con “Aqualung”, e incluso, y aunque sea salirse del tiesto, LED ZEPPELIN con “IV”. El hecho de que estos grupos combinasen hard rock, en lugar de puro heavy metal, con rock progresivo, no les resta importancia y relevancia, porque no hay que olvidar que el heavy es una ramificación del hard rock, por lo que la aportación de MAIDEN, siendo importante, fue algo menos arriesgada y meritoria. Ellos tenían a sus espaldas unas experiencias anteriores que en cierto modo les permitían arriesgar con un buen margen de seguridad. Sólo necesitaban hacerlo bien, lo cual, tratándose de una banda tan extraordinaria, no era excesivamente difícil.