Llegó
por fin el momento más esperado para
muchos de los asistentes al festival. La vuelta
de Europe a España tras quince años,
y además con la formación original,
con John Norum de vuelta en el grupo.
Después
de Axel Rudi Pell, Magnum y sobre todo de
la soberbia actuación de TNT, los suecos
tenían una difícil papeleta,
y más aún después del
papelón que a mi juicio hicieron en
el Sweden, con un Tempest que no había
estado a la altura.
El
concierto comenzó con Mic Michaeli
las primeras notas de teclado de "Seven
Doors Hotel" que dieron paso al tremendo
riff de John Norum que empezó inmenso.
Tempest demostró también tener
la voz en plena forma y despejó todas
las dudas que pudiese haber. El sonido estaba
siendo perfecto y las luces junto con las
pantallas gigantes hicieron que el espectáculo
fuese completo.
Con
"Wings Of Tomorrow" siguieron arrasando
y el público estaba totalmente entregado.
Tempest no paraba de moverse de un lado a
otro y jugando con su pie de micro, ejerciendo
su papel de frontman de forma espectacular
y efectiva, con una gran interacción
con el público que estaba rendido a
sus pies. El otro miembro del grupo que llevaba
con él el peso de la puesta en escena
era sin duda John Norum (quien estaba ya sudando
a mares), que demostró una visible
complicidad con Tempest en su vuelta al grupo
tras tantos años.
Los
siguientes temas fueron "Superstitious"
y "Time Has Come", menos cañeros
que los primeros pero igual de genialmente
interpretados y coreados por el público.
"Ready Or Not" volvió a llenar
de sonido de guitarra el recinto al coger
Joey una Gibson color blanco con la que nos
enseñó sus virtudes a las seis
cuerdas.
Tras
"Heart Of Stone" vendría
"Scream Of Anger" que nos mostró
de nuevo la cara más heavy de Europe
para seguir con los sonidos del teclado de
Michaeli en "Sign Of The Times".
Aquí llegó uno de los momentos
más emocionantes de la noche, con Joey
sólo en el escenario con una guitarra
acústica cantando Carrie con todo el
público.
En
este momento fueron las presentaciones de
los miembros del grupo, con la curiosidad
de que era el cumpleaños de Ian Haughland
y el público le cantó "Happy
Birthday". Al presentar a Norum, Tempest
dijo que Europe volvía con él
a ser una banda de rock, lo que hizo que el
público les brindara una atronadora
ovación.
La
lista de hits de la banda siguió con
"Stormwind" y "Let The Good
Times Rock" para llegar aquí el
momento en que Ian se marcó un solo
de batería, llevando al medio del escenario
la caja, al que los miembros del grupo se
fueron uniendo poco a poco para desembocar
en una tremenda "Yesterday's News".
El
concierto estaba siendo apoteósico,
mucho mejor de lo que la mayoría podíamos
imaginarnos, ni siquiera los más optimistas
pensaron que Joey tendría la voz en
tan buen estado y no dejaba de impresionarnos
más a cada canción por lo que
la traca final prometía ser inolvidable.
"Cherokee"
fue el siguiente tema, y a continuación
"Rock The Night" acabó de
hacer explotar al entregado público
que veía cómo el concierto se
acercaba a su desenlace.
En
este momento aprovecharon para meternos un
tema del nuevo disco. "Start From The
Dark", que no me parece gran cosa aunque
en directo gana puntos y al menos suena potente
a pesar de no ser comparable a los discos
que grabaron los suecos en los 80 (una vez
que ya he escuchado el disco, incluso es de
los mejores temas de él...). Lo que
sí se nota es la influencia de la vuelta
de Norum en el sonido de las guitarras. Y
entonces llegó el momento final, con
"The Final Countdown", en cuya intro
se estropeó el teclado principal de
Michaeli, detalle del cual muchos no nos dimos
cuenta hasta leerlo posteriormente debido
al estado de euforia del momento, con 8.000
almas saltando y cantando enloquecidas.
Así
llegó el final y tras el "nos
vemos pronto" que Joey nos dedicó
refiriéndose a sus próximos
conciertos en España para el mes de
noviembre, muchos decidimos irnos tras un
día agotador (aunque por supuesto mereció
la pena). La duración fue una hora
y media larga, que era lo esperado por el
setlist que tenían preparado. Fue sin
duda el mejor concierto de la noche, que no
es poca cosa. A todo el que pueda verlos en
su próxima visita a nuestro país,
que no lo dude, valdrá la pena.