TIGERTAILZ
- Rafael Taza
Cuando
eran las dos de la tarde, con una puntualidad británica,
empieza la actuación de TIGERTAILZ en el
escenario Alfa, con unas moderadas pintas glammies,
cumplían su cita española para promocionar
su último álbum “The Berzerk
2.0”, el cada vez más numeroso público
que se iba acercando al recinto se apelotonaba para
presenciar la actuación de este grupo del
Reino Unido compuesto por KIM HOOKER, JAY PEPPER,
PEPSI TATE y MATT BLAKOUT que parecían asombrados
al ver que gran parte del la peña allí
congregada coreaba sus canciones y asistían
entusiasmados a la descarga que tenían preparada,
temas de sus álbumes mas conocidos de la
década de los 90 y algunos de su CD más
reciente que saldría a la venta a finales
de ese mismo mes.
El
setlist que iban desgranando estuvo compuesto por
“Sick sex”, “Living without you”,
“Lover overload”, “I can fight
dirty too”, “Fallin’ down”,
“Noise level critical”, “Do it
up”, “Dirty neddles”, “Call
of the wild”, el sonido era bastante correcto,
quizás de lo mejor de lo que oiríamos
ese día, pero claro el recinto no estaba
tan lleno como a la hora en que iban a tocar los
grupos más esperados por todos, lo que hizo
que los que quisieron asistir a la actuación
de TIGERTAILZ estuvieran bastante cómodos
a la hora de elegir sitio e incluso de acercarse
al escenario.
Para el bis tenían preparados “Love
bomb baby” y una muy interesante versión
de AC/DC: “Highway to hell”, que hizo
las delicias de todos los que allí nos encontrábamos.
Para nosotros iban a empezar ciertos problemas para
acceder al foso debido a que los pases de fotógrafos
y los VIP eran idénticos, solo los diferenciaba
una simple F en un círculo pintada a boli
en la pulsera, pero rápidamente se buscó
la solución por parte de la organización
para que no hubiera más problemas, aunque
lamentablemente sí los hubo.
GOTTHARD
- Fran García
Lo de los suizos empieza a ser ya digno de tener
en cuenta. No importa dónde toquen, en qué
circunstancias, ellos lo bordan. Tuvimos la oportunidad
de verlos en Madrid, en la Sala Caracol, hace poco,
y nos obsequiaron con un concierto alucinante. Nos
faltaba verlos en un escenario grande, con más
público, y ése fue el aliciente que
nos motivó a presenciar lo que hicieron en
el Lorca. Y lo que hicieron, fue sencillamente,
espectacular. Cierto es que no hubo variación
apenas con respecto al concierto de la Sala Caracol,
pero sinceramente, ¿para qué variar
nada? GOTTHARD son una máquina de hacer buen
hard rock y cada vez lo demuestran más y
más. No creo exagerar si digo que fueron
lo mejor del Lorca-rock 2006. Mostraron buenas maneras,
dominio del escenario y del público y un
desparpajo insultante. Sin lugar a dudas, están
en su mejor momento musical. LEO LEONI nos cuenta
muchas cosas en la entrevista que os ofrecemos en
este mismo número de Reflejox, y que nos
concedió en exclusiva en el Festival de la
Harley Davidson, en Euskadi.
Centrándonos en lo que nos ofrecieron en
Lorca, hay que decir que iniciaron su concierto
con “All we are”, de su último
disco en estudio, “Lipservice”. Es un
tema con el que también abrieron en Madrid
y con el que se meten a la gente en el bolsillo,
gracias a su ritmo frenético y a su estribillo
contagioso, ideal para cantarlo a coro. Continuaron
con “Dream on” y el celebérrimo
“Hush”, versión de DEEP PURPLE
que aparece en su primer disco. Para entonces, la
gente estaba ya absolutamente entregada a esta banda.
Los que la conocen, porque estaban obteniendo lo
que sabían que iban a obtener, y mucho más.
Los que no la conocen, sencillamente porque se preguntaban,
con la boca abierta, cómo demonios podían
haber estado tanto tiempo sin saber de la existencia
de esta auténtica máquina de hacer
bailar a la gente a ritmo de hard rock. Tras este
frenético comienzo, es el momento de que
LEONI nos deleite con su talk-box, algo que hace
siempre como introducción del temazo “Mountain
mama”, en el que las influencias más
clásicas se muestran con claridad en la música
de GOTTHARD. No fue así con “Top of
the world”, tema que siguió a continuación
y que pertenece a uno de sus discos más cuestionados,
“Human zoo”. Quizás el único
que yo hubiese cambiado por otro, pero un buen tema
en cualquier caso. Lógicamente, no decayó
la fiesta, ya que inmediatamente comenzó
a sonar “I wonder”, otro de los temas
estelares de “Lipservice” y que en directo
suena a gloria, con esos cambios rítmicos
y ese estribillo precioso apoyado por coros, que
la banda borda en directo.
Llegamos
al momento más glorioso de este concierto:
el momento en el que la banda arremete con una selección
de temas del que es su mejor disco: “G”.
Comienzan con “Make my day”, para dejar
al público exhausto de ritmo y energía,
aprovechando para regalarnos una de sus mejores
baladas, “Let it be”, a la que siguieron
dos clásicos dentro de su repertorio: “Sister
moon” (uno de sus mejores temas, sin duda),
“Ride on”, pletórico y aplastante,
y la versión “made in GOTTHARD”
del clásico “Mighty Quinn”, de
BOB DYLAN, pero popularizado por MANFRED MANN, y
que los suizos convierten en un orgasmo de ritmo,
melodía y energía. Con este tema finalizan
su repaso a “G”, pasando a ofrecernos
“Firedance”, de su primer álbum,
con el que aprovecha LEO LEONI para enloquecernos
con un solo de guitarra, previa presentación
de STEVE LEE. Tras el solo, momento para presentarnos
los dos singles extraídos de “Lipservice”:
“Lift U up” y “Anytime anywhere”
(para mí la mejor canción de ese disco
y una de las mejores de todo su repertorio) y con
ellas se despiden, presentándonos a los miembros
de la banda.
Fue una hora de rock arrollador, divertido, contagioso,
bien facturado y con estribillos pegadizos y adictivos.
Si a esto le sumamos que la banda se mostró
entregada en todo momento, que STEVE LEE tiene un
carisma extraordinario y una voz privilegiada, que
el resto de músicos funcionan como una maquinaria
engrasada a la perfección y que el repertorio
de canciones fue casi perfecto, sólo nos
resta quitarnos el sombrero y reconocer que los
verdaderos triunfadores del Lorca-rock 2006 fueron
GOTTHARD. Ahí es nada.
HANOI
ROCKS - Fran García
Grupo legendario en la escena glam hardrockera,
HANOI ROCKS, a pesar de ser finlandeses, podrían
haber pasado perfectamente por una banda norteamericana
y de las grandes. Influencia directa para grupos
como L.A. GUNS, GUNS N’ ROSES, BACKYARD BABIES
y un largo etcétera, la formación
de MICHAEL MONROE y ANDY McCOY se presentó
en Lorca con unas ganas tremendas de agradar y,
por qué no decirlo, de demostrar que siguen
siendo un grupo fundamental en la escena hard rockera
glam actual. El derroche de ganas, actitud e intensidad
con el que nos obsequiaron fue sencillamente abrumador.
¡Incluso MONROE se subió a una de las
torres del escenario, trepando por ella! Su nuevo
disco, “Another hostile takeover”, los
sigue manteniendo vivos y en actividad, aunque no
es precisamente de lo mejor que hayan compuesto.
Palidece ante los clásicos de los 80 con
los que entraron a formar parte de la historia más
reputada del rock. No obstante, era evidente que
también venían a presentarnos su último
trabajo, y que sonarían temas del mismo.
Así fue, pudiendo disfrutar de la ejecución
en directo de “Back in yer face” y “Better
high” (sonaron seguidas al principio del show),
pero el disco que mayor representación tuvo
en este concierto fue “Two steps from the
move”, del que nos ofrecieron 4 cortes tremendos,
comenzando por “The boulevard of broken dreams”,
con el que iniciaron el show de forma tremenda,
y terminando por el conocidísimo “Up
around the bend”, versión del clásico
de CREEDENCE CLEARWATER REVIVAL, que utilizaron
para despedirse de su público. En medio tocaron
“I can’t get it” y “High
school”.
Otro disco muy bien representado fue “Bangkok
shocks, Saigon shakes, Hanoi rocks”, del que
tocaron “Don’t never leave me”
y “Tragedy”. Con semejante colección
de clásicos, el concierto no podía
ser otra cosa que una delicia. Lástima que
el sonido no acompañase y fuese el peor de
todo el día en el escenario alfa. Era desesperante
saber que estábamos ante un concierto de
los que podían dejar huella y arruinarlo
por el infernal sonido. A pesar de todo, memorable
el paso de HANOI ROCKS por Lorca, demostrando que
están en perfecto estado de forma, que siguen
siendo una banda imprescindible en la actualidad
y que sobre un escenario son absolutamente incendiarios,
aunque necesitamos verlos en mejores circunstancias
para poder disfrutar a tope de lo que esta legendaria
banda puede ofrecernos en directo.
HOUSE
OF LORDS - Fran García
Teníamos una expectación enorme por
ver a HOUSE OF LORDS en directo, a pesar de que
sabíamos que GIUFFRIA no estaría sobre
el escenario, pero aún así, el magnífico
disco publicado recientemente y el atractivo de
ver por primera vez a este grupo eran suficiente
motivación para esperar con ansiedad su concierto.
Poco podíamos sospechar que presenciaríamos
la decepción más grande del escenario
alfa en esa tarde-noche. La banda se presentó
sin teclista, lo cual ya nos hizo temer que los
sonidos de los teclados brillarían por su
ausencia, sin embargo, antes de que pudiéramos
hacernos a la idea, comenzó a sonar una introducción
totalmente en sonido pregrabado, en la que se escuchaban
teclados. Incrédulos, asistimos al comienzo
del concierto suponiendo que eso sería solamente
un detalle de la introducción, pero nada
más lejos de la realidad. HOUSE OF LORDS
se presentaron en Lorca sin teclista, pero con todas
las partes de teclados grabadas en muchas de sus
canciones, al igual que partes vocales también.
Una tomadura de pelo como la copa de un pino, indigna
de un grupo como éste.
Comenzaron
con “Sahara”, del álbum de igual
título y, al menos, el sonido no era tan
infernal como en los anteriores grupos. Un mero
espejismo, porque poco después de terminar
“Talkin’ ‘bout love”, que
fue el tema que le siguió, la voz de JAMES
CHRISTIAN desapareció, sin saber bien si
fue que el cantante tuvo un dramático bajón
en su voz, o que el técnico de sonido estaba
para otros menesteres más interesantes y
se olvidó de controlar este aspecto. El caso
es que a partir de ese tema apenas pudimos entender
lo que el bueno de JAMES cantaba, dejando la actuación
totalmente desangelada y coja. Para colmo, el resto
de músicos apenas interactuaba, no sólo
con el público, sino ni siquiera entre ellos,
por lo que el ambiente se empezó a tornar
frío sobre el escenario. Si no hubiera sido
por el interés de JAMES CHRISTIAN, el concierto
habría sido un auténtico desastre.
Quizás conscientes de ello, el tercer tema
fue “Love don’t lie”, una de sus
composiciones más clásicas y exitosas,
a la que siguió “Rock bottom”,
de su novedoso “World upside down”,
para enlazar con otro corte de este disco: “I’m
free”. Se notaba que la banda se centraba
más cuando tocaban temas del nuevo álbum,
quizás por tenerlo más reciente, pero
el caso es que en ningún momento dieron sensación
de cohesión instrumental, yendo especialmente
por libre el guitarrista JIMI BELL, que es un gran
guitarrista, pero que peca quizás demasiado
de individualismo en ciertos momentos. Tres temas
más, “Edge of your life”, “These
are the times” y “Pleasure palace”,
dieron paso a un solo precisamente de JIMI, que
estuvo bastante bien, pero que como os digo, demostró
que este hombre está mucho más orientado
hacia los derroteros del hard más potente,
que hacia lo que debería ser el estilo de
los HOUSE OF LORDS: un AOR poderoso. Terminaron
el show con “Can’t find my way home”
y “Slip of the tongue”, dejando un sabor
agridulce y despertando enormes dudas sobre su futuro
encima de un escenario, al menos mientras no se
decidan a contar con un teclista que sustituya a
GREGG GIUFFRIA en los directos, habida cuenta del
poco interés que éste tiene por girar
con la banda. Una pena y una desilusión enorme.
Esperemos que en otros conciertos demuestren que
lo de Lorca fue una pesadilla aislada.
ILL
NIÑO - Fran García
La idea de la Organización del Festival era
que ILL NIÑO pudieran debutar en España
en un escenario adecuado, por lo que los colocaron
en el escenario Alfa. No sé si finalmente
fue lo adecuado, ya que hubo una emigración
enorme de público en cuanto terminaron HOUSE
OF LORDS, previsiblemente para cenar algo de cara
al sprint final con WHITESNAKE, TWISTED SISTER y
QUEENSRYCHE. Sea por lo que sea, lo cierto es que
estos norteamericanos de ascendencia latina actuaron
ante mucho menos público que los grupos que
los precedieron. Una pena, porque a pesar de esa
mezcla heterogénea que ILL NIÑO hace,
combinando Hardcore, Metal y ritmos latinos, el
reclamo no fue suficiente para ofrecerles un marco
digno en el que lucirse. A pesar de todo, derrocharon
ganas y consiguieron un sonido aceptable, aunque
en los momentos más potentes la cosa se ponía
algo más fea.
Lógicamente, “One nation underground”
fue el disco que más se benefició
del repertorio escogido para el Lorca-rock por esta
banda, pero también sonaron temas de sus
dos anteriores álbumes, “Revolution
Revolución”, de 2001, y “Confession”,
de 2003. Sonaron poderosos y eclécticos a
la vez, con muchas posibilidades por explorar si
consiguen quitarse la errónea etiqueta de
Nu-metal, pero lo cierto es que ILL NIÑO
es una banda a tener en cuenta, que puede deparar
conciertos muy intensos, como el que nos regaló
en Lorca, pero con más afluencia de público
y en un contexto mucho más acorde con su
música, porque por encima de toda otra consideración,
hubo una conclusión con la que todo el mundo
estuvo de acuerdo: ILL NIÑO estaban en el
escenario equivocado a la hora equivocada. A pesar
de todo, demostraron ser un gran grupo y unos excelentes
profesionales.
WHITESNAKE
- Fran García
Por fin llegó el momento de asistir a lo
que la inmensa mayoría de gente deseaba:
presenciar un concierto de WHITESNAKE. Nosotros
tuvimos la oportunidad de verlos en Madrid, en el
concierto de la Cubierta de Leganés, hace
dos años, así que esperábamos
algo diferente aquella noche en Lorca, si bien su
nuevo DVD publicado, “Live...in the still
of the night”, nos mostraba a una banda repitiendo
milimétricamente lo que hiciesen en Madrid.
No obstante, la esperanza estaba ahí. Lamentablemente,
todo se quedó en eso: en vanas esperanzas.
La salida de la banda al escenario fue la ya esperada,
con el medley “Burn/Stormbringer” sonando
atronadoramente, con un sonido muy malo, aunque
menos horrible que el de los otros grupos, pero
absolutamente sucio y lleno de reverberaciones y
ecos. No obstante, las ganas de la gente por ver
a la Serpiente Blanca pudieron con todos los inconvenientes
y el resultado fue decente. Sin embargo, había
algo que se pudo apreciar ya desde el mismísimo
principio: la voz de COVERDALE no está igual
que cuando lo vimos en Madrid. Sigue desenvolviéndose
bien en las partes menos comprometidas, pero decae
en los momentos más complicados, e incluso
delega en el público para que complete las
partes que él no puede o, lo que es peor,
utiliza ecos y reverberaciones para disfrazar sus
carencias, lo cual en aquel recinto no es que fuese
muy buena idea, precisamente por las pésimas
características acústicas del mismo.
Que
WHITESNAKE es uno de los grupos con más temas
clásicos en su repertorio es algo fuera de
toda duda. Escuchar concatenadas “Slide it
in”, “Love ain’t no stranger”,
“Fool for your loving”, “Is this
love?” y “Sweet satisfaction”
fue lo mejor del concierto, sin ninguna duda. Esos
cinco temas calentaron al público hasta niveles
insospechados, pero justo entonces WHITESNAKE calló
en el defecto más grande y aburrido de su
actual repertorio: meter tres solos larguísimos
seguidos. DOUG ALDRICH, apoyados por teclados de
fondo, nos regaló un montón de interminables
minutos de solo de guitarra, justo después
de “Sweet satisfaction”, para ser respondido
de forma inmediata por REB BEACH con otro solo larguísimo
y aburrido, aunque no exento de calidad en ninguno
de los dos casos, pero es que no se trataba de eso
en esta ocasión. No estábamos ante
un concierto de dos horas y media, sino ante un
show de apenas 1 hora y 43 minutos de duración,
que si encima cuenta con más de 45 minutos
de solos, comienza a parecernos un tostón
y una tomadura de pelo. No contentos con esos dos
solos, dan inicio a una parte instrumental que engancha
con “Crying in the rain”, tema nuevamente
larguísimo, en el que, para colmo, incluyen
un solo de batería por parte de TOMMY ALDRIDGE
muy vistoso y técnico, pero interminable,
sobre todo si se ejecuta tan cerca en el tiempo
de los dos anteriores. El señor ALDRIDGE
no necesita tocar la batería a puñetazos
para demostrar que es un genio en dicho instrumento,
pero por lo visto él sigue empeñado
en semejante espectáculo circense. Yo hubiera
eliminado esa parte del solo de batería,
dejando así tiempo para otro tema por parte
del grupo. En cuanto finalizó el solo, continuaron
con “Crying in the rain” para finiquitarlo
poco después. Es entonces cuando se nos presenta
a la banda y se reanuda el espectáculo con
“Ain’t no love in the heart of the city”,
que nuevamente se nos hizo interminable. Menos mal
que tras él vinieron dos temas de duración
más o menos normal, como son “Give
me all your love” y “Here I go again”,
pero para nuestra sorpresa, tras esta última
canción, la banda da por finalizada su actuación.
Habían pasado apenas una hora y 18 minutos,
de los cuales más de 45 habían sido
de solos interminables, algo que no es de recibo
en una banda con semejante repertorio musical por
obsequiarnos. Era evidente que harían algún
bis, como pronto pudimos comprobar. “Take
me with you” fue el tema encargado de presentarlos
de nuevo ante nosotros, tras el cual se hizo una
nueva presentación de la banda (quizás
se les olvidó que ya se habían presentado
hace unos minutos). Una decepcionante “Still
of the night” cerró este primer bis,
con un COVERDALE martirizándonos con sus
ecos y reverberaciones, que desgraciaron un temazo
como ése. Mejor habrían ahorrado esas
partes absurdas para habernos contentado con una
tercera canción en ese primer bis, pero no
fue así.
El segundo bis fue aún más rácano
que el primero, consistiendo simplemente en el tema
“Soldier of fortune” cantado a capella
por COVERDALE y “Bad boys” como finalización
del show. En “Soldier of fortune” comprobamos
que la voz de DAVID ya no es lo que era y que, lamentablemente,
no llega a los niveles necesarios para afrontar
dicha composición en solitario. Menos aún,
si es al final del show, cuando su voz ya está
muy maltratada. Un triste colofón para un
concierto mediocre, lleno de claroscuros.
En
resumen, podemos decir que WHITESNAKE no han renovado
su show en más de dos años, que se
han convertido en un grupo muy previsible y aburrido
en ocasiones, pero que mantienen un nivel de calidad
digno que les permite rememorar los buenos tiempos
cuando se dedican a lo que deberían: facturar
canciones que son casi todas auténticas obras
maestras del hard rock. Si se dejasen de tanta floritura
cara a la galería, tendrían un directo
imparable e imposible de superar por ningún
grupo hoy en día, pero no es así y
prefieren hacer discurrir su show por derroteros
peligrosamente aburridos y dinosáuricos,
con todo lo peyorativo que ese término puede
tener. Por otro lado, siguen sin sacar disco en
estudio, así que no sabemos cuánto
tiempo podrán aguantar con un repertorio
únicamente basado en discos ya lejanos en
el tiempo. Esperemos que sepan arriesgarse y afrontar
la última etapa de su carrera musical con
valentía y dignidad, en lugar de instalarse
en la autocomplacencia y terminar ahogándose
en su propio vómito. Ellos pueden sorprendernos
con una nueva obra maestra. Falta sólo que
quieran hacerlo.
TWISTED
SISTER - Rafael Taza
Pasada
la medianoche pisan el escenario Alfa los norteamericanos
TWISTED SISTER, primeros en confirmarse en el cartel
del festival de este año, con el recinto
abarrotado a esa hora. Vemos aparecer desde nuestro
puesto para acceder al foso a DEE “Fuckin’”
SNIDER y compañía, era la hora de
los problemas para parte de la prensa, ya que tuvimos
que hacer turnos para entrar a hacer las fotos,
nos tocó el segundo, unas tres canciones
más tarde, pero aun así vemos cómo
este inmenso cantante va calentando al público
nada más salir a escena. Con sus pintas de
siempre, el maquillaje a granel y una fuerza increíble
nos demuestra con “What you don’t know
(Sure can hurt you)”, “The kids are
back” y “Stay hungry” que la maquinaria
que se había puesto en marcha haría
vibrar y saltar a toda la gente hasta la saciedad.
Con “I believe in rock ‘n’ roll”
nos llega el turno de sacar las fotos y para nuestra
sorpresa, y debido a causas aún no aclaradas,
nos echan de allí antes de terminar dicho
tema, por lo que no hubo tiempo a sacar nada más
que un par de fotos antes de que nos empujaran para
sacarnos de malos modos ante nuestra protesta, pero
claramente no había nada que hacer. Dado
que el recinto estaba abarrotado, no nos quedó
más remedio que irnos a las gradas para poder
disfrutar de lo que quedaba de concierto, que no
era poco. Paradójicamente desde nuestro puesto
en la lejanía el sonido era bastante más
bueno que dentro del recinto, donde las notas rebotaban
y hacían que casi no se entendiera lo que
estábamos oyendo.
“You can’t stop rock ‘n’
roll” y “Shut ‘em down”
fueron las siguientes en sonar y hacer enloquecer
a un público que había estado guardando
fuerzas para este momento y que llegó al
éxtasis con “We’re not gonna
take it”, un clásico de la banda en
la que se incluye un trozo cantado en español,
con letra española “huevos con aceite
y jamón” donde se denota el sentido
del humor latente en todos que lo coreaban sin parar
en complicidad con SNIDER.
“Horror-teria/Captain
Howdie/Street justice”, “The price”,
“Four barrel heart of love” son las
siguientes perlas que oímos y dan paso a
un buen solo de batería para terminar el
set list con la magnífica “I wanna
rock”.
El esperado Bis llega con “I am (I’m
me)” y “SMF”, que pone un broche
de oro a esta esperada actuación de las “Hermanas”,
a los que habría que achacarle la poca movilidad
de algunos componentes quizás debido a que
hay que dejar espacio a ese monstruo de DEE SNIDER,
que no para ni un momento de animar a su público
y al que encontramos en todos los rincones del escenario.
Espero poder volver a verlos y poder estar más
cerca del escenario para disfrutar a tope de este
grupo puntero de los 80.
QUEENSRYCHE
- Fran García
Cuando Marcos me dijo en la entrevista que le realicé
en los micrófonos de Candil Radio, que QUEENSRYCHE
era el único grupo que le había pedido
ciertas cosas en especial para el escenario, ya
me imaginé que de alguna forma teatralizarían
sus “Operation Mindcrime” I y II. El
propio Marcos me lo confirmó en la entrevista,
y nuestros ojos pudieron comprobarlo en el escenario
del Lorca-rock pasadas las 3 de la madrugada. El
concierto se retrasó por problemas de sonido,
creo, pero realmente mereció la pena, ya
que fue la única banda que sonó medio
decentemente. Uno de nuestros colaboradores se quedó
allí para cubrir esta actuación, y
precisamente de sus impresiones sale esta crónica.
Comenzaron con “Revolution” y ya se
metieron a la gente en el bolsillo, presagiando
que allí iba a suceder algo gordo, y así
fue. QUEENSRYCHE estuvieron soberbios, conjugando
perfectamente el aspecto teatral con el musical.
Ofrecieron mucho más que música: ofrecieron
espectáculo y llevaron hasta sus últimas
consecuencias el concepto que desarrollan sus “Operation
Mindcrime”. El apoyo de PAMELA MOORE, deliciosa
mujer que además canta de maravilla, fue
decisivo para redondear una noche mágica.
GEOFF TATE está en uno de los mejores momentos
vocales de su carrera, además de ser un frontman
alucinante. No sólo bordó sus partes
vocales, sino que se vació en lo que a representación
teatral se refiere, haciendo que las canciones cobraran
mayor dimensión.
“Operation Mindcrime II” no es tan bueno
como su antecesor, y eso se notó sobre el
escenario, al comparar inevitablemente los temas
de uno con los del otro, lo cual hizo que una buena
parte del público se mostrase más
frío al sonar los cortes de la segunda entrega,
pero lo cierto es que tampoco se puede decir que
el nivel fuese mucho más bajo, sino que este
último disco mantiene muy bien el tipo frente
a su primera parte. Temas como “Hostage”,
“One foot in hell” o “Murderer?”
(en el que, por cierto, TATE “asesinó”
con su pistola al responsable principal de la organización
del Lorca-rock, que se ofreció a participar
en el show) sonaron perfectas, siendo partes importantes
del show, a la altura de cualquiera de sus temas
más clásicos, porque a pesar de todo,
“Operation Mindcrime II” es un excelente
disco, no lo olvidemos, y que además en directo
gana muchos enteros.
Así pues, hemos de concluir que QUEENSRYCHE
estuvieron a la altura de las circunstancias y demostraron
ser una banda enorme que se encuentra en un excelente
estado de forma. La gente que aguantó para
verlos seguramente se iría muy satisfecha
de tal sacrificio y con un muy buen sabor de boca.