MASACRE
- Fran García
Añadidos a última hora al cartel del
festival, esta banda colombiana tuvo la ingrata
tarea de abrir el escenario beta a la una de la
tarde, por lo que poca gente pudo disfrutar de su
oferta musical, que sin ser novedosa, sí
que aporta energía y rabia. Se mueven por
los derroteros del death metal, con una voz gutural
y desgarradora, y unas canciones que no te dan ni
un sólo respiro. Se lo curraron sobre el
escenario, a pesar de que apenas había público
para escucharlos, pero a los colombianos eso no
pareció importarles demasiado y lo dieron
todo. Es una pena que la hora a la que tocaron no
permitiera mayores lucimientos, pero por desgracia
es el precio que las bandas no demasiado conocidas
tienen que pagar para tocar en un festival. Este
año les tocó a MASACRE, quizás
en años venideros puedan repetir a una hora
más digna. Entonces, sabremos de verdad lo
que este grupo puede dar de sí ante una audiencia
decente en número.
FIREWIND
- Fran García
A las dos de la tarde hizo su aparición la
banda del guitarrista GUS G., o lo que es lo mismo,
FIREWIND, en el escenario beta. Se notaba expectación
en el público, seguramente por los cambios
en la formación acontecidos últimamente,
ya que la entrada de APOLO a las voces y MARK CROSS
a la batería ofrecía un aliciente
extra para comprobar si los griegos continuaban
con el nivel musical que nos habían ofrecido
en sus discos. Pronto pudimos comprobar que la banda
se encuentra en un estado óptimo de forma.
El poco público que asistió a su concierto
tuvo el privilegio de ver una actuación fantástica
de este grupo, que comenzó su repertorio
con “Steal them blind”, pero no fue
hasta el solo de batería y la continuación
con “Between heaven and hell”, cuando
la gente se enteró de verdad de lo que iba
esto. Una pena, porque se habían perdido
ya más de la mitad del concierto. No obstante,
a partir de ese momento, la comunión entre
banda y público fue total. Para el final
nos tenían preparada una sorpresa: “Breaking
the silence”, el single de lo que será
su próximo trabajo, “Allegiance”.
Aparte del adelanto del tema en cuestión,
la sorpresa fue más allá con la presencia
de TARA sobre el escenario, que además de
colaborar con su voz en este tema, también
es compositora del mismo, junto con la banda. Tras
esto, el final estaba ya cantado con “Tyranny”
y un público que se quedó con ganas
de más, pero que seguramente lamentaría
no haber llegado antes al recinto.
NIGHTRAGE - Fran García
Estos suecos practican un death metal muy peculiar,
ya que intentan darle una visión más
comercial o “dulce” a un sonido que
por definición no comulga con esas premisas.
No obstante, lo hacen muy bien y se apoyan en un
vocalista que se encuentra en estado de gracia,
como es JIMMIE STRIMMELL. No obstante, su líder
es MARIOS ILIOPOULOS, guitarrista y compositor de
la banda, que estuvo en EXHUMATION y que se las
sabe todas sobre un escenario. Sonaron compactos
y engrasados, poderosos y crudos (mucho más
que en disco) y basaron su repertorio en “Descent
into chaos”, disco que se publicó el
año pasado, pero que en cierto modo presentaban
en el Lorca-rock, ya que este grupo no ha tocado
nunca en España. Destacaron la inicial “Being
nothing”, que tuvo una fuerza descomunal,
“Descent into chaos”, un tema en el
que el grupo se abre a nuevos sonidos y, sobre todo,
“The tremor”, quizás su mejor
composición y un tema que suena a gloria
sobre un escenario. No cabe duda de que NIGHTRAGE
sabían muy bien lo que hacer sobre el escenario
del Lorca-rock para demostrar que son una banda
a tener muy en cuenta dentro del panorama musical
por el que ellos se mueven. Esperemos que no tarden
tanto en regresar por España.
ONSLAUGHT
- Fran García
Estos británicos desplegaron en Lorca toda
su veteranía para facturar un concierto de
thrash al estilo más clásico. Fueron
una de las sorpresas más agradables del día
y demostraron que siguen siendo uno de los grupos
más interesantes en la escena thrash actual.
Como se dice vulgarmente, el que tuvo retuvo. Lógicamente,
su repertorio estuvo enfocado sobre todo a “Power
from hell”, quizás su mejor disco.
Abrieron con “Let there be death”, todo
un temazo que le puso las pilas al público
entregado que allí se había congregado
para disfrutar de ONSLAUGHT. Desde ese mismo momento,
el grupo tenía a la gente comiendo en su
mano. Todo el mundo se movía al son de los
clásicos ya de la banda, como “Fight
with the beast”, “Metal forces”
o el que con toda lógica utilizaron para
cerrar el concierto: “Power from hell”.
El grupo mostró una compenetración
envidiable, así como un saber estar sobre
el escenario sólo al alcance de los elegidos.
Le dieron al público lo que éste quería
y triunfaron apoteósicamente. No esperábamos
menos de ellos, habida cuenta de la fama que les
precede. Nos queda, evidentemente, el deseo de verlos
en un concierto propio, sin compartir escenario
con otras bandas. Seguro que, en esas circunstancias,
son absolutamente arrolladores.
CHRIS CAFFERY - Fran García
Había mucha expectación por ver al
legendario guitarrista de SAVATAGE en directo. Su
carrera en solitario se ha iniciado de forma más
que digna, pero imagino que el interés estaría
centrado en los temas de la banda que a buen seguro
nos iban a caer en ese concierto, y así fue.
CHRIS cimentó su actuación en los
temas más clásicos de SAVATAGE, destacando
sobre todo el final, con dos temazos del calibre
de “Edge of thorns” y “Power of
the night”. De su repertorio en solitario
sonaron varios cortes bastante interesantes, resaltando
“Edge of darkness”, de su álbum
“W.A.R.P.E.D.”, que ya os presentamos
en Refle-rock, en el especial radiofónico
que estuvimos haciendo a lo largo del mes de mayo
y primera quincena de junio, dedicado al Lorca-rock.
Fue, pues, un concierto de lo más interesante,
con un público ansioso por escuchar temas
de SAVATAGE, más que por ver a CHRIS, pero
en cualquier caso, un concierto que atrajo a mucha
gente al escenario beta. Fue todo un descubrimiento
escuchar a CHRIS cantar los temas, lo cual es algo
que nos sorprendió y agradó, ya que
demostró ser un buen cantante, aguantando
todo el concierto con una presencia vocal más
que aceptable. La banda sonó compenetrada,
a pesar de que el puesto de bajista estaba cubierto
por NICK DOUGLAS, de DORO, lo cual nos hace pensar
en ciertos problemas a la hora de cubrir ese instrumento.
Esperemos que pronto se solventen. Por lo pronto,
una muy buena nota para CHRIS CAFFERY, aunque aún
está por ver su evolución en solitario.
En el Lorca de este año abusó de los
temas clásicos de su anterior banda. Veremos
cómo se lo monta de aquí en adelante.
ANVIL
- Fran García
Si hay un grupo perjudicado por el poder de convocatoria
del escenario alfa, ése fue ANVIL. No es
justo que una banda histórica, precursora
del thrash y con discos absolutamente imprescindibles
a principios de los 80, tenga que soportar una estampida
como la que se produjo a mitad de su actuación,
cuando el escenario beta se quedó casi desierto
al emigrar la gente al alfa para ver a WHITESNAKE.
De alguna forma, era lo esperado, pero no por eso
deja de ser injusto. ANVIL son veteranos y curtidos
en mil batallas, por lo que no dejaron que esa contingencia
les afectase, vaciándose sobre el escenario
y ofreciendo un concierto inolvidable para los pocos
fans que se quedaron allí para verlos. Además
de obsequiarnos con temas de sus tres primeros y
gloriosos álbumes, nos mostraron lo que va
a ser su nuevo disco, que ha de publicarse en este
año. Ejemplos de esto los tenemos en el tema
“Green weed”, que nos hace albergar
excelentes expectativas hacia ese próximo
trabajo de los canadienses. No obstante, con lo
que la gente flipó mayormente fue con los
temas ya clásicos, como “Mothra”,
“Forged in fire” o “Metal on metal”.
Con ellos demostraron que siguen en una forma envidiable,
que son una banda con una calidad enorme y que el
mundo de la música rock es muy injusto a
veces, relegando a un grupo excelente, como ANVIL,
al estatus de banda de culto. Eso no fue lo que
se percibió en el escenario, a tenor de la
abrumadora actuación que ofrecieron a los
incondicionales y escasos fans que allí se
quedaron.
DEVILDRIVER - Fran García
En un recinto casi vacío, los norteamericanos
DEVILDRIVER saltaron a la palestra para intentar
calentar al poco público que allí
quedaba. No obstante, y a pesar de su corto repertorio,
esta banda demostró en el escenario que pueden
dar mucho de sí. Su sonido, dentro de lo
horrible que fue el de todas las bandas por culpa
de la mala acústica, se mostró poderoso
y contundente, justo lo que la gente que allí
quedaba necesitaba para evitar la tentación
de trasladarse al otro escenario. Lo más
destacable fue el baterista, JOHN BOECKLIN, que
demostró gran destreza con el doble bombo
y una velocidad excelente. DEZ DAFARA decepcionó
un poco con su voz, ya que se mostró quizás
demasiado monótono en sus registros. Por
lo demás, energía a raudales, guitarras
distorsionadas, temas que apuntan buenas maneras,
destacando “Nothing’s wrong”.
Poco más se puede decir de una banda que,
a buen seguro, fue colocada en ese momento y en
ese escenario para aguantar el chaparrón
de WHITESNAKE y TWISTED SISTER en el escenario alfa,
con la consiguiente deserción de público
hacia ese recinto.
EXODUS - Fran García
El grupo que más prestigio atesora, de todos
los incluidos en el cartel del escenario beta, EXODUS,
fue quizás la decepción más
grande. Para empezar, es frustrante ver a una banda
como ésta ante tan poco público. La
culpa, por supuesto, la coincidencia con la actuación
de TWISTED SISTER en el otro escenario, pero no
queda ahí la cosa. Si seguimos profundizando
en lo que vimos, habría que admitir que el
nuevo cantante, ROB DUKES, queda muy mal parado
en comparación con los que han ocupado ese
puesto en la banda en su época más
gloriosa. Si a esto añadimos unos músicos
que parecían no tener su noche y con aparente
falta de motivación, y un sonido absolutamente
infernal, tenemos el cocktail perfecto para que
todo sea un desastre. Afortunadamente, no fue del
todo así, ya que EXODUS atesoran altísimas
dosis de calidad y de saber estar en su seno, pero
lógicamente los temas de su último
disco, “Shovel Headed Kill Machine”,
no están a la altura de sus grandes clásicos,
que es lo que seguramente querían escuchar
los pocos que allí se congregaron. A pesar
de que incluyeron en el repertorio algunos temas
de “Bonded by blood”, echamos en falta
cortes de “Fabulous disaster”, que es
el otro disco imprescindible de su carrera. A la
gente eso no pareció importarle, por lo que
disfrutaron del concierto, que a fin de cuentas
es lo que importa, pero nuestra opinión es
que fueron una decepción inesperada. Una
mala noche la tiene cualquiera, por lo que habrá
que esperar a ver a EXODUS en solitario sobre un
escenario para poder sacar conclusiones más
contrastadas.