PRIMER
DÍA - 27 DE JULIO
El
cartel presentado para el primer día de
festival era por sí solo más que
interesante, con dos grupos españoles,
la juventud representada por Wurdalak y uno de
los mejores grupos de rock que ha dado nuestro
país (si no el mejor), Barón Rojo
rematados por dos grupos de talla internacional
como son Saxon y Deep Purple.
WURDALAK
El orden en que he mencionado a los grupos era
teóricamente el orden en que saldrían,
pero la organización fue caótica
y todavía no entiendo cómo pudieron
hacer lo que hicieron sin avisar. Para empezar
incluyeron antes que cualquier otro concierto
al grupo local Mala Vida. Esta inclusión
provocó que se retrasase la actuación
de Wurdalak, y que tras 20 minutos fueran invitados
a abandonar el escenario y terminar su actuación
cuando acabasen todos los demás grupos…
¡¡después de las 2 de la mañana!!
Alguien debería explicar a quién
se le ocurrió hacer esto, que un festival
con grupos de esta talla es un gran escaparate
para un grupo que todavía está empezando
como es el caso de Wurdalak, y que ponerlos al
final lo único que iba a hacer es que se
fuese todo el mundo después de ver lo que
realmente venían a ver, porque no nos engañemos,
poca gente estaba allí por Wurdalak (aunque
ojalá en un futuro próximo así
sea). En el poco tiempo del que dispusieron aprovecharon
para tocar varios de los temas de su último
disco (“Desde el silencio”) y alguna
versión como “Long Live Rock’N’Roll”
de Rainbow, esta ya a última hora, y que
fue agradecida por las aproximadamente 100 personas
que nos habíamos quedado a verles (de nuevo
BRAVO por la organización). Si no los conocéis
dadle una oportunidad ya que se trata de un grupo
con muy buenos músicos y cuentan con una
cantante que se incorporó a la banda para
grabar el último disco que les hace ganar
bastantes puntos.
SAXON
Poco
después de las nueve de la noche, todavía
con un sol de justicia pegando sobre el Estadio
del Cerru, apareció en escena Saxon. En
teoría tocaba Barón Rojo a esa hora,
pero por algún extraño motivo cambia
el orden sin previo aviso a acreditados de prensa
ni público. En su página web seguían
los horarios previamente establecidos por lo que
como alguien llegase un poco más tarde
con intención de verlos se los perdería.
Actualmente sólo dos miembros siguen desde
los inicios de Saxon, allá por 1979. Se
trata de Bill Byfford (voz) y Paul Quinn (guitarra),
que salieron acompañados por Doug Scarrat
(guitarra), Nibbs Carter (bajita) y Jorg Michael
(batería). A pesar del calor que hacía
el señor Byfford salió a escena
con un abrigo que le llegaba por los tobillos
(estos ingleses…).
Abrieron con “Lionheart”, tema que
da título a su último disco y a
partir de ahí la descarga de clásicos
fue de órdago: “Heavy Metal Thunder”,
“Dogs Of War”, “Backs To The
Wall”, “Strong Arm Of The Law”
y sobre todo la impresionante “Solid Ball
Of Rock” hicieron entrar en calor a un público
que lo cierto es que en un gran porcentaje no
conocía a Saxon. Byfford estuvo en todo
momento hablando mucho con el público,
haciendo gracias en español (la más
repetida “¡muchos cojones!”)
e incluso en un determinado momento preguntó
al público si querían canciones
“duras” o “blandas” y
tras la respuesta del público cogió
el setlist del suelo y ¡lo rompió!
(por supuesto esto estaba preparado). Siguieron
temas como “Motorcycle Man”, “Power
And Glory”, “Dragon’s Lair”
(solo impresionante a cargo de Paul Quinn) y terminaron
el set con “Crusader”. Tras un amago
de retirarse no podían faltar los bises:
“Ride Like The Wind”, “Princess
Of The Night”, “Denim And Leather”
y “Wheels Of Steel” concluyendo una
notable actuación.
DEEP
PURPLE
Para
nuestra sorpresa tras la actuación de Saxon
se empezó a preparar el escenario para
la salida de Deep Purple, que se adelantarían
en una hora aproximadamente al horario programado.
Seguro que más de uno se quedó con
cara de tonto al llegar y encontrarse ya con la
parte final del concierto, pero bueno, para qué
seguir con este tema. Según se acercaba
la hora del concierto se fue llenando poco a poco
el recinto hasta quedar casi repleto, lo cual
podría parecer lógico si no fuese
por la poca promoción dada al evento. Algún
habitante de Puertollano que pasó casualmente
por allí esa misma tarde preguntaba atónito
“¿tocan aquí hoy Deep Purple?
¿En serio?”.
Para muchos no debería existir Deep Purple
sin Blackmore y menos aún sin Blackmore
ni Lord, pero lo cierto es que ésta sigue
siendo una formación de lujo, con 3 de
los miembros de la época más clásica
del grupo (en la que grabaron “In Rock”,
“Fireball”, “Machine Head”,
“Made In Japan”…) como son Ian
Gillan (voz), Roger Glover (bajo), Ian Paice (batería)
y dos acompañantes de lujo como son Don
Airey en los teclados (Rainbow, MSG, Ozzy…)
y Steve Morse (Living Loud, Kansas…). Para
los que ya olvidamos la esperanza de ver una reunión
del Mk.II (o por qué no, del Mk.III), dado
que Blackmore no está por la labor, es
una formación muy interesante.
La
salida a escena fue acompañada con los
primeros acordes de “Silver Tongue”
de su último álbum, “Bananas”.
Parece que es un disco que gusta bastante al grupo
y en el que confían ya que pese a no estar
ya promocionándolo siguen tocando varios
temas del mismo. A continuación y tras
descalzarse Gillan (extraña costumbre la
suya) tocaron los clásicos “Woman
From Tokyo” y “Strange Kind Of Woman”
que enloquecieron al público. A pesar de
que la voz de Gillan no está tan maltrecha
como muchos (yo incluído) podían
imaginar, los temas son alargados más de
lo habitual como vienen haciendo los últimos
años (bueno, en 1972 no es que pareciesen
una banda de punk tampoco), haciendo más
extensas las partes instrumentales, momentos que
aprovecha Gillan para descansar. Donde otros pueden
ver una pega yo veo un aliciente ya que no todos
los días se ve tocar juntos a unos músicos
como estos y pudimos disfrutar de jams realmente
impresionantes.
“I’ve Got Your Number” fue el
siguiente del set, perteneciente también
al álbum “Bananas” y fue más
coreada entre el público de lo que podría
esperarse pero ni de lejos llegó al nivel
que después tendrían los clásicos
como “Demon’s Eye” que nos devolvió
a los Purple 70’s. Al terminarla se apagaron
las luces y el único foco apuntaba a Gillan
sentado en el escenario que presentó el
tema instrumental que iba a tocar Steve Morse
a continuación, “Contact Lost”
(también del “Bananas”) que
uniría con “The Well Dressed Guitar”
en una demostración de maestría
increíble pero no carente de feeling, que
puso los pelos de punta a más de uno. A
continuación más virtuosismo pero
esta vez en el teclado a cargo de Don Airey, que
hizo un solo magnífico en el que incluyó
fragmentos del “Concierto de Aranjuez”
y como nota graciosa la banda sonora de Star Wars.
Después
del descanso de Gillan vino la traca final, empezando
con “Perfect Strangers”, en la que
Gillan aprovechó la parte instrumental
de la canción para moverse por el escenario
de una forma un tanto extraña sobre las
puntas de sus pies desnudos. Para verlo…
A continuación sus tres mayores éxitos,
comenzando por “Highway Star”, en
la que Steve Morse estuvo sencillamente impresionante
y Gillan intentaba seguir, tal como hacía
antaño, el solo de guitarra con la voz
pero ya no tiene 25 años… Siguieron
con “Space Truckin” y terminaron con
“Smoke On The Water”. Tras esto se
retiraron pero volvieron pasado escasamente un
minuto para el bis, compuesto por “Lazy”
y, tras un mini-solo de bajo a cargo de Roger
Glover, “Black Night” que ponía
el fin de fiesta tras poco más de una hora
y cuarto.
Se hizo algo corto pero fue intenso en todo momento,
la banda estuvo perfecta instrumentalmente y Gillan,
tal como ya dije, conserva la voz mejor de lo
que esperaba. El setlist se hace un poco corto
y para quien los ha visto varias veces en los
últimos tiempos un poco repetitivo, pero
al ver la respuesta del público durante
los clásicos se entiende que sigan tocando
lo mismo noche tras noche. Muchos dicen que grupos
como éste hoy en día deberían
estar retirados y que sólo giran por la
pasta… pero sobre el escenario se vio a
cinco leyendas disfrutando de la música
que tocan en cada segundo, en todo momento muy
amables con el público (lanzando púas
por decenas en el caso de Glover y Morse) y dedicando
sonrisas constantemente al ver las reacciones
de los asistentes. En global me dejó muy
buen sabor de boca el concierto así que
para su próxima gira tienen un asistente
asegurado.
BARÓN
ROJO
Tras
aguantar lo que anunciaban en el cartel como “Dj
Mariskal Rock & Pirata” (que consistió
en el lanzamiento de revistas antiguas y CD’s
promocionales desde el escenario mientras sonaban
algunas canciones) y con algo de retraso empezó
el concierto de Barón Rojo. Actualmente
el grupo lo integran Armando y Carlos de Castro
a las guitarras y voz, Ángel Arias al bajo
y José Martos a la batería.
Abrieron con “Larga Vida Al Barón”
y algo fallaba porque las voces casi ni se oían,
las guitarras en exceso distorsionadas y la batería
tapaba casi todo. Durante “Desertores del
Rock” y “Las Flores Del Mal”
siguió por el mismo cauce y ya en “Incomunicación”
hicieron una parte instrumental mucho más
larga de lo normal intentando hacer ajustes para
arreglar el sonido, algo que consiguieron en parte
pero sin llegar a sonar como realmente deberían.
En este momento anunciaron que iban a hacer una
perversión, e hicieron su primer homenaje
de la noche a AC/DC con “What’s Next
To The Moon”. Todavía le duraba el
cabreo a Carlos por la sonorización ya
que la voz seguía sin sonar clara y el
sonido no paraba de acoplarse emitiendo molestos
pitidos. Armando se movía bastante más
por el escenario e intentaba animar al público,
algo frío en su mayoría por los
problemas de sonido. A continuación llegaron
“Hermano del Rock And Roll”, “Cueste
Lo Que Cueste” y “Concierto para ellos”,
que a pesar de continuar sin buen sonido, gracias
al empeño que puso la banda (sobre todo
Armando) consiguieron animar al público
y mejorar el ambiente. Para rematar el repertorio
encadenaron “Cuerdas De Acero”, en
la que Armando se marcó un solo impresionante,
“Czardas”, que sirvió de intro
a “Prisionero”, “Siempre Estáis
Allí” y “Resistiré”,
haciendo olvidar los problemas de la primera parte
del concierto y dejando un gran sabor de boca.
En los bises nos deleitaron “Los Rockeros
Van Al Infierno”, su segundo homenaje a
AC/DC con “Highway To Hell” y para
finalizar “Hijos De Caín”.
Tras
presenciar la segunda parte del concierto de Wurdalak
que ya comenté anteriormente nos retiramos
a reponer fuerzas para el día siguiente...