SEGUNDO
DÍA - 28 DE JULIO
Para
este segundo día el cartel lo formaban
el grupo local Agadon, Tierra Santa, Saratoga
y Alice Cooper. Esta vez no hubo nada extraño
y Agadon empezó algo antes incluso de la
hora programada, lo que unido a ciertos inconvenientes
que no vienen a cuento, hizo que nos perdiésemos
su concierto y los primeros temas de Tierra Santa.
Los riojanos presentaron un setlist basado en
su último disco pero sin olvidarse de sus
clásicos como “La Canción
del Pirata” y “Legendario”.
ALICE
COOPER
Se
oían rumores que decían que al ser
un festival y tener que compartir escenario con
tantos otros artistas la capacidad teatral de
Alice Cooper se vería bastante mermada
al no poder contar con todos sus muñecos
y artilugios. El legado musical de este hombre
es suficiente como para no necesitar de atractivos
añadidos pero lo cierto es que era una
pequeña decepción si finalmente
se confirmase tal extremo, ya que uno de los puntos
fuertes de sus directos y que lo diferencia de
la mayoría de artistas sobre un escenario
es precisamente todo el espectáculo que
monta alrededor de su música. Por suerte
ya durante la actuación de Tierra Santa
se podían observar algunos elementos del
decorado que utilizaría Alice Cooper y
comenzamos a tranquilizarnos.
En esta gira Vincent Fournier se acompaña
de Ryan Roxie y Damon Jonson a las guitarras,
el bajista de aspecto macarra Chuck Garrick y
el ex Kiss Eric Singer a la batería.
Alice
Cooper salió al escenario vestido de negro
acompañado de “Deparment Of Youth”
y a continuación “No More Mr. Nice
Guy”. Dos clásicos de su época
setentera que fue la dominante durante todo el
concierto. “Dirty Diamonds” fue la
primera de su nuevo disco y como podía
esperarse no defraudó en directo, y para
sorpresa nuestra ya la conocía mucha gente
del público. El sonido estaba siendo perfecto,
con un aire añejo, tal como suenan los
dos últimos álbumes de Alice Cooper,
que parece haber olvidado sus discos ochenteros
y los experimentos de los 90.
Los clásicos continuaron sonando uno tras
otro: “Billion Dollar Babies” (con
el numerito de lanzar billetes con su cara incluído),
“Be My Lover” (impresionante el solo
de Ryan) y “Lost In America”, con
el primer cambio de ropa (se puso un chaleco con
una bandera estadounidense a la espalda que no
fue demasiado bien recibido…). El ritmo
frenético bajó un poco con “I
Never Cry” para volver a la actualidad con
Eric Singer luciéndose en “Woman
Of Mass Distraction”, que tiene pinta de
ir a convertirse en un fijo de los conciertos
de Alice Cooper.
Continuó el espectáculo con una
mezcla de los clásicos de los 70 y temas
de sus últimas entregas: “I’m
Eighteen” (con solo de Jonson), “Between
High Schoolz And Old Schoolz” y “What
Do You Want From Me”, ambos de “The
Eyes Of Alice Cooper”, “Is It My Body”
y “Go To Hell”. Durante esta última
Calico Cooper (hija del cantante) apareció
sobre el escenario vestida de vampiresa y dando
latigazos, momento que aprovechó Alice
Cooper para desaparecer tras la capa de esta para
un cambio de vestuario. Durante esta espera una
interpretación genial de “Black Widow”
y un solo de Eric Singer que a mi juicio fue bastante
aburrido, ya que me esperaba más de un
músico con su carrera… Tras el cambio
de vestuario, aparecen unos espantapájaros
en el escenario y Alice monta dentro de un ataúd
un cuerpo (salvo la cabeza) a base de trozos dispersos
por el escenario mientras suenan “Gimme”
y “Feed My Frankenstein”.
“Welcome
To My Nightmare” abre la parte más
espectacular de la obra, dando paso a un medley
(con Damon Jonson tocando los teclados por primera
vez en la noche) formado por “The Awakening”,
“Steven”, “Only Women Bleed”,
“Ballad Of Dwight Fry”, “Killer”
y “I Love The Dead”. Durante este
medley aparece Calico de nuevo en el escenario,
esta vez vestida de rojo y bañada en sangre
y Alice intenta asesinarla a cuchilladas. Pero
los espantapájaros lo evitan y le ponen
una camisa de fuerza a Alice, de la que se libra
en cuanto le dejan solo. Pero vuelve a ser capturado
por los espantapájaros y juzgado por una
especie de espectro que lo condena a morir en
la guillotina. La guillotina corta la cabeza de
Alice que termina en una cesta mientras suena
“I Love The Dead” y el espectro la
coge y tras chuparla escupe sangre sobre el público.
Entonces comienza una pelea por la cabeza entre
el espectro y Calico, la cual termina ganando
y la pone en el cuerpo dentro del ataúd.
Como no podía ser de otra forma, Alice
Cooper resucita y sale cantando “School’s
Out”, con la que consigue el enloquecimiento
general ¡Indescriptible! En este momento
fueron lanzados enormes globos sobre los asistentes,
que cuando volvían al escenario Alice se
encargaba de hacer explotar con una espada. Lo
cierto es que esta parte (como las demás)
no es ni mucho menos original pero no deja de
ser impresionante verla sobre un escenario, más
todavía para aquellos que no habían
tenido la suerte de ver un concierto de Alicia
anteriormente.
Tras “School’s Out” tocó
la retirada a camerinos pero tras unos cuantos
“oeoe” y “Alice! Alice!”
la banda volvió al escenario para los bises
con las primeras notas de “Poison”.
A pesar de ser un tema que me encante (como a
todo el público, ya que fue el más
coreado de toda la noche) y tener en gran estima
tanto “Trash” como “Hey Stoopid!”,
esta interpretación de “Poison”
dejó claro por qué no tocan más
canciones de los 80 en directo, y es que la exigencia
vocal de estas es mucho mayor y Alice no está
ya para muchos trotes. Para terminar sonaron “I
Wish I Was Born In Beverly Hills” con Calico
disfrazada de Paris Hilton (suele disfrazarse
de Britney Spears pero según ha comentado
en alguna entrevista pensaba respetarla durante
su embarazo… ¡todo un caballero!)
rodeada de fotógrafos y cargando con un
perro de peluche que le ataca mordiéndole
el cuello y haciendo que se desangre. Y ya como
fin de fiesta “Under My Wheels”, para
completar un concierto más que notable
y que tardaremos mucho tiempo en olvidar.
SARATOGA
La
espera fue larga pero hacia las 2 de la madrugada
acabó apareciendo en escena Saratoga. Ya
se había ido bastante gente puesto que
el plato fuerte ya había pasado y el retraso
debido a la tardanza en desmontar las partes del
escenario montadas para el concierto de Alice
Cooper fue demasiado grande. Además no
habían podido hacer pruebas de sonido y
Leo y sobre todo Niko mostraron su malestar con
Alice Cooper por ello. Su enfado fue todavía
más evidente cuando hubo algunos problemas
con el iluminado del escenario pero por suerte
poco a poco se olvidaron del tema y se dedicaron
a lo suyo, que era darnos un concierto de heavy
metal.
En el comienzo del concierto mezclaron temas clásicos
de su discografía como “Vientos de
Guerra”, “Perro Traidor” y “Con
Mano Izquierda” intercalando temas de “El
Clan de la Lucha”, su última entrega
discográfica: “San Telmo 1940”
y “Ángel de Barro”. Hubo tiempo
también para una sección acústica
con “Charlie Se Fue” y “Si Amaneciera”,
que arrancó varias ovaciones del público
dedicada al Pirata que había sufrido la
pérdida de un familiar recientemente. El
sonido fue bastante mejor que el que tuvieron
el día anterior Barón Rojo aún
a pesar de no tener tiempo para pruebas de sonido
y en cuanto a la ejecución, me quedo sobre
todo con las canciones nuevas en las que Leo no
abusa tanto de sus característicos gritos.
Tras
este momento melancólico nos deleitaron
con un medley formado por “Ningún
Precio Por La Paz”, “Loco”,
“A Sangre y Fuego”, “Lágrimas
de Dolor”, “Se olvido”, “Rojo
Fuego” y “Las Puertas Del Cielo”.
Parece que querían aprovechar bien el tiempo
y que ninguno de sus fanáticos se fuese
echando de menos algún tema en concreto.
Para terminar encadenaron “Tras Las Rejas”,
“Maldito Corazón”, “Heavy
Metal” y “Buscando El Perdón”
retirándose al término de esta última
a la vez que se disculpaban por no disponer de
más tiempo. Pero los vítores del
público les hicieron salir de nuevo y primero
nos sorprendieron con dos covers: “Enter
Sandman” y “Painkiller” para
cerrar con “A Morir”.
Hasta aquí dio de si el Quijote Rock 2005,
y esperamos que se repita en próximos años
solucionando los problemas que hubo en esta edición.