| Y
EL LEÓN VOLVIÓ A RUGIR
White Lion en Colombia (Abril 29 de 2008)
Mundorock
Por David Páez |
29
de Abril, el día que Bogotá tembló
por los rugidos del león.
Después de un pequeño receso tras Krönös,
White Lion abrió con “Hungry” uno
de los grandes clásicos de la banda, de principio
a fin el teatro Metrópol tembló por
los rugidos del León, “Living on the
edge” y “Little fighter” le siguieron,
entre tanto, Mike Tramp le expresa al publico de su
problema con la voz, y pide excusas por ello, un gesto
que el público aplaudió y grito a todo
pulmón.
“Love don’t come easy” fue uno de
esos temas fuertes que nos hizo sudar, la banda demostraría
un gran espectáculo que rematarían de
la mejor forma. En “El salvador” y “Wait”
Mike Tramp encendió al moverse de un lado para
otro, el publico sin duda fue un gran coro muy emocionado,
lo más probable es que una banda de este tipo
no vuelva a venir a Colombia, y White Lion para muchos
era un sueño; solo tocaron una canción
del nuevo disco, “Dream”; cabe aclarar
que el “Return of the pride” es sin duda
una gran vuelta a lo clásico, una total redención
por Mike Tramp hacia los verdaderos fans de su música,
y muestra de ello es esta canción, solo no
puedo ubicarla en un año debido a su nivel
de producción, muchos nos negamos a pensar
que dicho disco es del 2008. Volviendo al concierto;
luego simplemente nos quedamos sin energía
“Tell me”, “Broken heart”
y “fight to survive” fueron un gran impacto
tanto visual como musicalmente, luego Mike Tramp dijo
“esta es la última canción”
y se creó un ambiente de nostalgia y así
todos tratamos de gastar hasta nuestro último
suspiro, “Lady of the valley” pretendía
ser la ultima canción de la noche, de principio
a fin fue impecable, no había un alma en el
teatro que no la hubiera cantado o coreado y luego
tras esa gran explosión de energía,
lo inevitable, apagaron todas las luces y se fueron
sin decir adiós.
Comenzó
un silencio mortal y luego poco a poco se empezó
a escuchar un fuerte “oe,oe,oe,oe ....lion....lion....”
entre todos los asistentes, había un ambiente
de angustia, se escuchaba decir “ellos vuelven”
y similares, luego entre la oscuridad sale Henning
Wanner (tecladista) y un sin fin de gritos que se
estaban apagando volvían con más fuerza,
y tras de él salió Mike Tramp y ahí
si todos recuperamos la esperanza; “Till death
do us part” solo teclados y voz, para mí
fue la protagonista de la noche, se sentía
la pasión con que la cantaba, la interacción
con el público al acercarse lo mas que podía
a ellos, poco a poco nos dimos cuenta de la magnitud
del evento, los años volvieron las voz de Michael,
en una voz más madura, tal vez si hubiera podido
escuchar esta canción en el 91’ cuando
la sacaron no me habría gustado tanto como
aquella noche en el Metrópol; termino y con
una voz cansada nos daba las gracias, “son un
gran público, los esperamos ver el próximo
año”, y tras él volvían
a escena Jamie Law (guitarra), Claus Langeskov (bajo),
y Troy Farrell (batería), comenzó una
melancolica versión de “you’re
all i need” la que me recuerda dos cosas, a
Mike Tramp en la esquina de la tarima dando gracias
a Dios por un amor (tal vez la persona quien inspiro
dicha canción) y a un centenar de fans tratando
de hablar por teléfono para dedicar la canción,
luego la infaltable en toda la noche “When the
children cry” la canción que puso a White
Lion en los libros de historia del rock, fue inconcebible
la sensación de tristeza y mas entendiendo
el sentido de esa canción, y la forma como
la tocaron pretendía demostrar eso, tan solo
fue indescriptible, pasión, alegría,
tristeza, todas esas sensaciones juntas y un millar
mas serian la posible forma de describirla, ya no
eran niños los que lloraban sino adultos al
escucharla, tras de ella ahora si era la última
“radar love” el cover de Golden Earring,
esos golpes al aire de Mike que estaban en perfecta
armonía con los de la batería, fueron
las guías para el martilleo de los corazones
de los cientos de fans que disfrutamos este gran concierto,
al final solo fue un “gracias, esperamos verlos
el próximo año”, un venia y el
recibimiento de una oleada de aplausos.
A pesar de los pequeños inconvenientes con
el sonido, tuvimos el privilegio de presenciar un
gran espectáculo, en cuanto a la logística
no hubo problemas, la organización fue impecable
y esto sin duda ayudó a demostrar que el león
aun es joven y seguirá rugiendo muchos años
más.
White Lion, esperamos con ansias verlos el próximo
año y Juan Arbeláez gracias por cumplir
el sueño de infancia de muchos de nosotros,
como te lo dije en el HardRock Café, la escena
del rock colombiano, estará siempre en deuda
contigo.
“Always
be lion, White lion”.