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 DIO
Holy Diver (1983)
The Last In Line (1984)
Mundorock
Reseña por Fran García |
A
principios de los 80, la carrera musical de RONNIE
JAMES DIO era, sencillamente, espectacular. Cuatro
años con RAINBOW, publicando un clásico
tras otro, dieron paso a otros cuatro años
con BLACK SABBATH, consiguiendo salir airoso de una
tarea tan complicada como reemplazar a OZZY OSBOURNE
en la banda. No sólo lo consiguió, sino
que contribuyó a editar excelentes discos mientras
estuvo en los SABBATH. El año 1983 fue el elegido
por este soberbio cantante y compositor para iniciar
su carrera en solitario, una carrera que ha tenido
altibajos muy pronunciados, pero que comenzó
de forma absolutamente explosiva, con dos de los discos
más importantes, influyentes e interesantes
de toda la historia del heavy metal internacional.
Hablamos, evidentemente, de “Holy diver”,
publicado en 1983, y “The last in line”,
publicado un año después.
Para “Holy diver”, DIO decidió
elegir a dos buenos conocidos para algo tan importante
como la sección rítmica: JIMMY BAIN
al bajo y VINNY APPICE a la batería. El primero
estuvo en RAINBOW y el segundo, en BLACK SABBATH.
Con ello se aseguraba una base muy sólida sobre
la que desarrollar los temas que tenía en mente.
Esto resultó de importancia capital, ya que
a la postre se comprobaría que la base rítmica
de estos dos discos resultó tan espectacular
como las guitarras o la mismísima voz de DIO.
Para la labor guitarrística decidió
arriesgar algo más, fichando al joven y por
aquel entonces poco conocido VIVIAN CAMPBELL, que
había formado en SWEET SAVAGE. Con todo ello,
los mimbres para conformar una obra maestra estaban
ya preparados. Sólo faltaba que DIO consiguiese
la inspiración necesaria para componer grandes
temas. Y la tuvo, vaya si la tuvo. Decidió,
básicamente, llevar la agresividad de los temas
a cotas más vanguardistas, a la vez que aderezarlos
con unas melodías lo suficientemente pegadizas
como para impactar en los oyentes, pero sin caer en
la simplicidad. Compuso grandísimas canciones
partiendo de sus capacidades vocales, que eran inmensas,
pero contando también con una instrumentación
tan poderosa como exquisita. Apostó fuertemente
por una producción de lujo, de la que se encargó
él mismo, consiguiendo un sonido de batería
apabullante a la par que nítido y definido,
mientras que las guitarras y bajos complementaban
a la perfección el panorama instrumental, con
un VIVIAN CAMPBELL magistral a la guitarra, demostrando
ser un auténtico virtuoso de dicho instrumento
y convirtiéndose, desde ese mismo momento,
en todo un “guitar hero” con legiones
de fans a su alrededor.
La repercusión de “Holy diver”
fue enorme. El disco se vendió estupendamente
bien en todo el mundo, supuso la catapulta definitiva
para un DIO que hasta ese momento había estado
a la sombra de otros grandes artistas como BLACKMORE
o IOMMI y, sobre todo, llamó la atención
por igual de la crítica y los medios de difusión,
hasta el punto de que varios temas aparecieron recurrentemente
en la MTV. Absolutamente todo el álbum es sensacional,
con una homogeneidad en cuanto a calidad difícilmente
igualable, estando considerado uno de los discos definitivos
del heavy metal de todos los tiempos, al mismo nivel
que otras obras clásicas como “Paranoid”
o “British steel”, por citar dos ejemplos.
El tema que le da título es quizás el
que mejor sintetiza todo lo que este álbum
ofrece, con una parte inicial siniestra a base de
sonidos electrónicos, para dar entrada de forma
repentina al desarrollo instrumental del mismo. Unos
riffs tan clásicos como acertados, una voz
sencillamente inmaculada, dominando todos los registros
y una batería fantástica, de sonido
brillante, creando escuela desde ese mismo momento.
En la misma línea, pero de forma más
acelerada y directa se nos presenta “Stand up
and shout”, que es el tema que abre el disco,
dejando sin aliento desde el mismo inicio a todo el
que lo escucha, con una guitarra incisiva, cortante
y acelerada y la sempiterna voz de DIO dominándolo
todo. Pero si hay que destacar algún tema,
sin duda serían “Rainbow in the dark”
y “Don’t talk to strangers” los
elegidos. El primero es una composición que
podría haber aparecido perfectamente en cualquiera
de los discos más clásicos de RAINBOW,
con una guitarra muy en la línea de BLACKMORE
y unos teclados que intentan sonar a épicos,
pero cuyo sonido no es del todo adecuado (estaban
tocados por el propio DIO), aunque sí consiguen
darle al tema un aire más versátil.
Nuevamente VIVIAN CAMPBELL nos enloquece con un solo
excelente, pletórico de técnica y buen
gusto. Por su parte, “Don’t talk to strangers”
comienza con unos arpegios de guitarra acústica
y la voz de DIO en unos registros agudos cercanos
al falsete, dotando de una belleza tan delicada como
inquietante a un tema que pasa por balada hasta que
este hombre rompe la armonía con uno de sus
gritos característicos y entonces todo se desata,
cambiando totalmente la velocidad y la energía
de la canción, que se transforma en un potentísimo
heavy en el que incluso la voz suena con una dureza
y desgarro apoteósicos. Seguramente el mejor
tema del disco y uno de los mejores de toda la carrera
de DIO.
Tras el éxito de “Holy diver”,
DIO no se conformó y apostó por ir más
allá. Lo primero que hizo fue contratar a un
teclista que solucionase el único punto débil
de “Holy diver”: las partes de teclados.
El elegido fue CLAUDE SCHNELL, que efectivamente dotó
de seguridad y consistencia a las partes de sintetizador
de los nuevos temas. Con la misma base con la que
triunfó en “Holy diver”, más
la adición de CLAUDE, salió a la venta
“The last in line” en 1984. No había
nada novedoso en este segundo disco en solitario de
DIO, salvo esa incorporación a los teclados.
El resto era una continuación de su anterior
disco, con todo lo bueno y lo malo que ello conlleva,
aunque tratándose de álbumes tan repletos
de calidad musical como éstos, hay mucho más
de positivo que de negativo. Para empezar por esto
último, podríamos citar la repetición
de los temas recurrentes sobre los que DIO escribía
las letras de sus canciones. Tanta historia épica
de dragones, misterio, etc., comenzaba a resultar
excesivamente previsible, así como las mismas
estructuras de los temas: “The last in line”
sigue la pauta de “Holy diver”, “Mystery”
la de “Rainbow in the dark”, y así
podríamos seguir. Indudablemente, todo esto
jugaba muy en contra de “The last in line”,
pero la balanza se desequilibraba hacia el lado positivo
cuando tenemos en cuenta las virtudes de esta segunda
obra musical: el sonido era mejor que en su anterior
trabajo, los teclados ahora sí sonaban como
tendrían que haberlo hecho anteriormente, la
compenetración de la banda era aún mayor,
la voz de DIO se desenvolvía mejor que en “Holy
diver”, lo cual nadie esperaba, a tenor de la
excelente labor que en tal sentido hizo en ese álbum.
Por si fuera poco, el éxito comercial fue aún
más elevado, con el single que da título
al álbum sonando por todas las emisoras y el
impactante vídeo del mismo arrasando en la
MTV. Otro aspecto destacable de este segundo trabajo
de DIO es el haber llevado las melodías a un
punto superior al que estaban en “Holy diver”,
con lo que los temas resultaban más contagiosos
y comerciales, consiguiendo captar a nuevas legiones
de fans, además de consolidar a los que ya
tenía reclutados para la causa desde sus inicios
con RAINBOW. Jóvenes y viejos se unían
para disfrutar del mejor heavy que se podía
escuchar en aquellos momentos, una música que,
curiosamente, sonaba espectacular tanto si el equipo
se ponía a tope de volumen, como si se hacía
a unos niveles de decibelios más contenidos.
A pesar de todo, “The last in line” no
resultaba tan sorprendente como su antecesor, entre
otras cosas porque el camino ya estaba marcado y se
apreciaba una clara continuidad en el mismo, intentando
pulir, evidentemente, los pequeños detalles
que habían quedado algo cojos en su primer
disco. Se podría decir que “The last
in line” es el resultado de llevar las ideas
de “Holy diver” a un nivel de comercialidad
algo más alto. Dio resultado a nivel de ventas,
pero no consiguió superar el listón
de calidad alcanzado por el primero.
Entre los temas destacados de este segundo trabajo
de DIO podríamos citar “Mystery”,
que es seguramente el tema más comercial del
disco, con unos teclados esta vez sí, muy épicos
y con sonido espectacular, un estribillo delicioso,
comercial y pegadizo y un sonido directo y claramente
reconocible. “We rock” es el tema encargado
de abrir el fuego, es el “Stand up and shout”
de este álbum, el trallazo poderoso y acelerado
que golpea con fuerza irresistible. “One night
in the city” es otro tema comercial y destinado
a liderar los conciertos, aunque con una vena más
heavy y contundente que “Mystery”. Por
su parte, “The last in line”, el tema
que da título al álbum, es el mejor
sin duda del mismo, con una introducción muy
baladística, mezclando perfectamente estructuras
de “Don’t talk to strangers” y “Holy
diver”, de su primer álbum. Excelente
la labor vocal, así como la guitarrística,
con un solo demoledor que desde el mismo momento de
su publicación comenzó a entrar en la
historia de los solos más apoteósicos
del heavy de todos los tiempos.
Tras estos dos discos, la carrera de DIO fue una auténtica
montaña rusa, con subidas y bajadas muy pronunciadas
en cuanto a calidad, pero sin llegar en absoluto a
los niveles de estos dos primeros y fundamentales
discos. Ningún amante del heavy o del rock
en general puede presumir de serlo si no tiene estos
dos sensacionales álbumes en su colección.
Dos auténticas joyas del rock de escucha indispensable
e insoslayable.
| FICHA
TÉCNICA
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|
TRACKLIST |
HOLY DIVER: Stand Up and Shout, Holy Diver,
Gypsy, Caught in the Middle, Don't Talk to Strangers,
Straight Through the Heart, Invisible, Rainbow
in the Dark, Shame on the Night
THE LAST IN LINE: We Rock, The Last In Line,
Breathless, I Speed at Night, One Night in the
City, Evil Eyes, Mystery, Eat Your Heart Out,
Egypt (The Chains Are On) |
MÚSICOS |
-Ronnie
James Dio: Vocales, Teclados
-Vivian Campbell: Guitarras
-Jimmy Bain: Bajo
-Vinny Appice: Batería
-Claude Schnell: Teclados (sólo en The
Last In Line)
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PRODUCCIÓN |
Ronni
James Dio |
GÉNERO |
Heavy
Metal |
PAÍS |
Inglaterra |
COMPAÑÍA |
Mercury/Vertigo
Records |
WEB |
www.ronniejamesdio.com |
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