AMERICAN
HI-FI
Hearts On Parade (2004)
85%
Mundorock
Crítica por Juan Pablo Serra -Octubre
2004- |
Quién
nos iba a decir que American Hi-Fi, nuestros héroes
del modern rock sección post-grunge y punk,
iban a terminar ofreciéndonos un disco (casi)
de pop. Cuando en 2001 salió al mercado el
debut de esta banda –producido por Bob Rock–,
las críticas fueron muy positivas. Stacey Jones,
fundador del grupo, era un viejo conocido: fue batería
de Veruca Salt y Letters To Cleo, dos grupos de la
escena “alternativa” genuinamente nineties
(ya se sabe, ambos con cantante femenina y melodías
y esquemas que mezclan power pop con base punk).
Recodar algunas canciones de esas bandas (sobre todo
de Letters To Cleo) es lo primero que ataja el shock
que, a más de alguno, provocará oir
Hearts On Parade. Esto, unido al cariño que
Jones explícitamente profesa a Cheap Trick,
nos pone sobre la pista de cómo, en el fondo,
el líder de American Hi-Fi no ha hecho más
que sacar a la superficie el pop clásico de
melodías y coros del que siempre ha sido fan.
En ese sentido, ha sido providencial contar con Butch
Walker para la producción del álbum,
puesto que el (ya prestigioso) cantante y compositor
se encuentra en un período creativo idóneo
para mezclar un álbum de estas características
(si es que… ha metido piano acústico
hasta en el último disco de un grupo tan punk-pop
como Bowling For Soup).
Personalmente, disfruto de los tres álbumes
de American Hi-Fi. Me gustan las guitarras grungeras
del primero, me emociono con el punk (por momentos)
desgarrado del segundo y me embriagan las melodías
de este último. El guitarrista Jaime Arentzen
y el propio Stacey Jones lo han dicho bien claro:
“[para este disco] apagamos las guitarras…
y encendimos las melodías”. Y la verdad
que no encuentro mejores palabras para sintetizar
el sonido de este trabajo. Si no, escúchate
los dos primeros temas, Maybe Won’t Do y Hell
Yeah, un giro de 180 grados respecto al rock cañero
y los gritos de los dos temas con los que cerraban
su anterior cd, el Art Of Losing.
Al igual que muchos otros temas del disco, Maybe Won’t
Do está basada en el ritmo de batería.
Acompañada de un órgano muy grave, uno
piensa inmediatamente en unos Beach Boys, también
por ese estribillo tan alegre, que incluye coros “uhh,
ahh” fundidos con un teclado sutil que produce
el efecto de que está acompañando a
cada sílaba del estribillo. Hell Yeah empieza
con un “chk, ah, ah, chk, ah, ah” y unas
notas de órgano que traen a la memoria el sonido
de los Maroon 5. Stacey Jones canta en falsete unas
estrofas muy bien ambientadas por los teclados y que
estallan en un estribillo movidísimo y adictivo,
muy bien arreglado y con una letra simpática
y casi pedófila (¡): “hell yeah,
so young and fine / could she be the one? my baby
/ i'm gonna make her mine, at least for tonight”.
Estos dos primeros temas están construidos
a base de partes distintas conectadas entre sí
mediante arreglos, redobles de batería y coros,
pero lo cierto es que llevan dentro tanta marcha que
se acepta bien. Nada de eso ocurre en The Geeks Got
The Girls, que, en medio de constantes cambios de
ritmo, fluye con una continuidad asombrosa desde el
pegadizo riff del inicio. Es el himno del disco, una
canción muy bien compuesta, dividida en estrofas
de piano con dos tramos, puentes ultra-melódicos
y un estribillo infeccioso, plagado de aplausos, guitarras,
instrumentos de fondo y mucha, mucha fuerza. Se trata
del clásico tema de un perdedor que consigue
novia y es el que más recuerda a trabajos anteriores
de American Hi-Fi.
Something Real es una balada de la escuela Beatle,
con lejanos ecos del Let It Be y de los hermanos Gallagher
de Oasis. Arranca con unas notas de piano que van
in crescendo hasta el puente pre-estribillo, en el
que entra la batería que abre la puerta a un
estribillo muy intenso, complementado con unos coros
“ohh, ahh” que son los que realmente introducen
la melodía del tema y una interpretación
de Stacey Jones sencillamente memorable. En We Can’t
Be Friends, Jones repite el falsete al final del estribillo
de una canción decididamente setentera y bailonga,
de corte casi dance, encantadores coros “uhh,
la, la, la” y partes muy bien conectadas por
los teclados. Quizá de primeras sorprenda la
inclusión de un tema así, pero casa
bien con la variedad del disco.
Hasta aquí, tenemos un buen resumen de lo que
es el álbum: melodías nítidas,
coros monosilábicos muy clásicos y letras
sobre California, coches, chicas, sol y discoteca.
De ahí que Separation Anxiety pueda suponer
un corte un tanto antipático, en el que American
Hi-Fi recuperan parte de los agresivos cambios de
ritmo de su disco anterior. Puede que quisieran hacer
algo original pero, en mi opinión, el intento
de arriesgar les queda mucho mejor dos pistas después,
cuando empieza Baby Come Home, sostenida por un ritmo
de batería “expectante” que no
varía en todo el tema y que, si destaca por
algo, es por la belleza de esa guitarra superlativa
que recorre la canción, tanto en estrofas como
en el estribillo, donde los acordes no sólo
van en paralelo a lo que se canta sino que además
añaden dramatismo a la frase “baby won’t
you come back home?”.
Entre medias, un medio tiempo sencillo y melancólico,
con órgano beatle, puentes tranquilos y coros
pop (The Everlasting Fall); y un tema casi de rockabilly,
basado en una excelente ejecución de bajo,
un estribillo muy directo y pandereteado e incluso
una pausa con algo parecido a instrumento de viento
(Highs And Lows). A continuación, en Where
Did We Go Wrong, American Hi-Fi nos ofrecen un efectivo
tema que empieza con ganas en rocksteady y culmina
en estribillo pop-rockero, con un punteo muy alegre
y un final de órganos, coros y melodías.
Hearts On Parade cierra el disco con la canción
más larga y una letra ciertamente evocadora
(“our hearts are on parade / so you can watch
them fade”) que acaba con coros de fondo “na,
na, na” y la bien conseguida melodía
central del tema.
EN
RESUMIDAS CUENTAS
Lo
mejor: el aire fresco, veraniego, jovial, clásico
y playero que se respira en prácticamente cada
minuto del disco.
Lo
peor: que, ya puestos a mezclar géneros, en
Separation Anxiety hayan intentado el pop punkero
del tema Hate To Say I Told You So de The Hives
La
canción: si sólo hubiera que quedarse
con una, esa sería la inconmensurable Something
Real, balada compuesta sobre piano en la que Stacy
Jones demuestra que puede ser un gran cantante.
El
single: han salido al ruedo con The Geeks Got The
Girls, versión disfrazada de pop 2004 de su
gran éxito, la hard rockera Flavor Of The Weak,
que fue el tema más sonado de su debut y no
(la también excelente, aunque menos) Another
Perfect Day.
La
perplejidad: según ellos mismos explican, el
disco no sale hasta principios de 2005 en Estados
Unidos. En Japón, se editó en julio.
¿Cómo? Porque, pese a que en los EEUU
ahora son un grupo independiente, en el país
del sol naciente aún mantienen buenas relaciones
con la filial nipona de Universal Music. Aún
así, no se comprende el retraso de más
de medio año entre una edición y otra…
a no ser que cambien unas cuantas canciones, cosa
que deberían hacer, puesto que, como es lógico,
en ese tiempo, todo dios se habrá pirateado
el disco.
La
pregunta: ¿por qué en Alternative Addiction
dicen que Hearts On Parade es un “ábum
decepcionante” y, en cambio, tildan de excelente
al Letters de Butch Walker? Dicho más claramente
¿por qué emplean distintos raseros para
dos trabajos conceptualmente muy similares? Es más,
si lo pienso, incluso diría que en Hearts On
Parade hay bastante más pasión.
| FICHA
TÉCNICA
|
TRACKLIST |
Maybe
Won't Do, Hell Yeah!, The Geeks Get The Girls,
Something Real, We Can't Be Friends, Separation
Anxiety, The Everlasting Fall, Highs And Lows,
Baby Come Home, Where Did We Go Wrong?, Hearts
On Parade |
MÚSICOS |
-Stacy
Jones: Vocales
-Jaime Arentzen: Guitarra
-Brian Nolan: Batería
-Drew Parsons: Bajo |
PRODUCCIÓN |
Butch
Walker |
GÉNERO |
Pop
Clásico |
PAÍS |
Estado
Unidos |
COMPAÑÍA |
Universal
Records |
WEB |
www.americanhi-fi.com |