Si
algo se puede decir de Nazareth es que, además de una gran
banda, son honestos. Desde sus primeros tiempos hasta la actualidad
han mantenido una lucha sin cuartel por preservar su identidad musical
ante las avalanchas de los diversos estilos que han ido surgiendo
en los ya 40 años que dura su longeva carrera. Buena parte
de la responsabilidad de seguir vivos y en buen estado de salud,
musicalmente hablando, la tiene Dan McCafferty, su cantante. Ha
sabido conservar su privilegiada voz a través de los años
y ha mantenido sus ideas muy claras y fieles a sus principios durante
toda su vida. Desde los tiempos en los que “Razamanaz”
los presentó en sociedad ante lo más granado del rock
mundial, estos escoceses han sabido ofrecer excelentes discos y
una música atemporal que resiste el paso del tiempo de forma
admirable. Coquetearon con el A.O.R. sin complejos y de forma más
que brillante, sin sacrificar su estilo y su personalidad, consiguiendo
publicar excelentes álbumes dentro de este tipo de música.
Marcaron la pauta en lo referente al hard rock e incluso al heavy
en numerosas ocasiones. Siempre ofrecieron lo mejor de sí
mismos sobre un escenario. Y, llegados al presente, ahí siguen,
vivos y grabando un disco fantástico como “The newz”,
en el que demuestran tener muy bien aprendida la lección
de cómo mezclar los sonidos más actuales con su añeja
forma de entender la música, al tiempo que consiguen sonar
frescos y actuales, pero sin perder su personalidad y sus principios.
Su gira de celebración de su 40 aniversario como banda ofrecerá
la oportunidad de recordar los viejos tiempos, de volver a vibrar
con temas clásicos del rock, atemporales, cautivadores, pero
también dará ocasión para conocer algo de lo
que la banda tiene que ofrecer ahora. Pero como no todo iba a ser
de color de rosa, también está ese turbio asunto que
involucra a Manny Charlton, girando con un grupo de músicos
amigos suyos y haciéndose llamar también Nazareth.
Una entrevista con Dan McCafferty era algo muy necesario y con grandes
posibilidades de resultar sumamente estimulante. Así ha sido,
como estáis a punto de comprobar. Nos habló del presente,
del pasado, de su gusto por el punk, de su nuevo disco, de su gira,
e incluso de Manny Charlton, y amigos, yo me quito el sombrero ante
Dan: hasta en este asunto ha demostrado ser un tipo honesto y una
gran persona. Ahora, saca tus propias conclusiones.
- Cuéntanos
cuáles son los problemas que está teniendo el nuevo
disco para ser editado o distribuido. ¿Crees que afectarán
a los shows que tenéis previsto ofrecer?
Bueno, son cosillas sin importancia, y no creo que afecten a los
shows en absoluto. Aparte de que nos han garantizado que el álbum
estará listo a tiempo, en los shows no vamos a tocar sólo
temas del disco nuevo: tocaremos 4 o 5, y lo demás será
repertorio clásico.
- ¿Qué es lo que más destacarías del
nuevo disco de Nazareth, “The newz”?
Creo que es un disco muy variado, y nos ha salido muy bien. Tocamos
muchos estilos diversos, que es más o menos lo que siempre
hemos hecho. Es lo que siempre me ha gustado de la banda: nos gustan
muchos tipos de música, y todo eso se traduce en los discos,
que son muy variados. Y creo que las canciones son también
muy buenas. Harvey y Lee han hecho un gran trabajo.
- ¿Habéis
buscado un acercamiento a los sonidos más actuales del metal
y del hard rock con algunas canciones de este nuevo álbum?
Hombre… Hay que tener una cosa en cuenta: ya no vivimos en
el 68. A nuestro alrededor hay un montón de música,
y si no la escuchas estás viviendo en una burbuja. No puedo
decir que hayamos intentado copiar nada de lo que hay por ahí
nuevo, porque sería mentira, pero sí es cierto que
hemos hecho un esfuerzo consciente por ampliar horizontes en nuestro
sonido.
- En
mi opinión, es un disco muy compensado, que ofrece las raíces
más clásicas e identificativas del sonido Nazareth
y que, al mismo tiempo, suena muy actual, muy acorde con lo que
está sonando hoy en día. ¿Crees que es uno
de los álbumes más completos que habéis publicado
nunca?
Sí, es posible. La intención era esa: mostrar el abanico
de influencias que tenemos a día de hoy, manteniendo nuestra
personalidad. Así que me alegro de que se vea así
desde fuera.
- Estáis
inmersos en una gira conmemorando vuestro 40 aniversario como banda.
¿Qué repertorio ofrecéis a los fans que vayan
a veros?
Es difícil crear un repertorio que satisfaga a todo el mundo,
la verdad: siempre has de encontrar el equilibrio entre el material
clásico y los temas del nuevo disco. Es complicado, porque
mucha gente viene a vernos por los temas clásicos, y no los
puedes defraudar. Así que tocaremos temas clásicos
y alguno de los nuevos, como te he comentado antes.
- Cuéntanos
cómo está siendo la gira, ¿qué sensaciones
tienes al respecto?
El otro día lo hablábamos Pete y yo… ¡40
años! Me parece increíble. Parece como si nos hubiéramos
juntado hace 40 días. Me cuesta creer que todo haya pasado
tan rápido.
- Es
curioso ver bandas que siguen en funcionamiento, sacando discos
válidos y contentos de tocar juntos… ¿Hay algún
truco mágico?
Todo se reduce a nuestra ética de trabajo. A todos nos gusta
lo que hacemos, y si algo no nos gusta, no lo hacemos. Y como sabemos
lo que nos gusta, no pretendemos hacer otra cosa ni adaptarnos a
las modas, porque sería una tontería y no nos sentiríamos
a gusto con ello. Es como en los 80, con todo el asunto de las bases
programadas y la música de baile… ¿Te imaginas
un disco de baile por parte de Nazareth? Noooo… Estaría
mal, y por eso no lo hicimos, y por eso seguimos juntos.
- De
hecho te quería preguntar por esos años oscuros en
que estuvisteis sin contrato discográfico, volando por debajo
del radar… ¿Cómo salisteis adelante?
Seguíamos tocando en directo, aunque no nos pusieran en la
radio ni saliéramos en los videos de la MTV. Llevábamos
nuestra música a la gente, independientemente de la moda
imperante, y sobrevivimos a pesar de ello, o tal vez gracias a ese
empeño. Veo que hoy ocurre lo mismo: las discográficas
defienden a ciertas bandas que creen que van a vender rápido
y que están de moda, mientras los demás, viejos y
nuevos, usan Youtube y Myspace para darse a conocer a nivel independiente.
Decididamente, Internet está ayudando mucho a la música.
- En
vuestra página web no aparece ninguna fecha prevista para
España. ¿Pasará esa gira por nuestro país?
¿Cuándo y por qué ciudades?
Pues sí, eso espero, pero no te puedo decir fechas. Cuando
eché un ojo al plan de la gira, vi que no tocábamos
ni en España ni en Italia, y la verdad, me extraña
muchísimo. Pero ya sabes que estas cosas las llevan agencias,
y también depende de los promotores locales y cómo
lleven la agenda. Pero desde luego, queremos tocar en España,
donde siempre nos han tratado muy bien.
- Hagamos
un poco de historia del grupo. Los dos primeros discos de Nazareth,
“Nazareth” y “Exercises” fueron álbumes
que en cierto modo buscaban una identidad musical que aún
no se apreciaba en el grupo. Con el paso del tiempo, muchos fans
los han valorado como grandes trabajos que ofrecen una perspectiva
interesante de un grupo en sus inicios. ¿Qué nos puedes
contar de esos discos y de todo lo que los rodeó en aquellos
momentos?
Pues estuvimos trabajando como 10 años antes de sacar el
primer disco, que se dice pronto. Y a la hora de hacer el segundo…
Claro, habíamos puesto tanto tiempo y esfuerzo, tanto cariño
en el primero, que no sabíamos muy bien qué hacer
con él. Pero fue importante a la hora de encontrar nuestro
camino. Decididamente, “Razamanaz” fue el disco en que
descubrimos lo que queríamos hacer y cómo hacerlo.
Hasta ese disco, era difícil sintetizar todo lo que queríamos
hacer en un sonido sólido y definido. Pero a partir de ahí,
todo estaba más claro. Creo que “Razamanaz” es
la piedra angular de nuestro sonido.
- Entonces
llegó el momento en el que Roger Glover se convirtió
en vuestro productor y el sonido de Nazareth cambió de forma
poderosa hacia el hard rock. ¿Qué papel jugó
Glover en ese cambio y qué papel jugó el propio grupo?
Estuvimos un tiempo teloneando a Deep Purple, así que Roger
escuchaba las canciones cada noche, y sabía cómo sonábamos
en directo, la intención de las canciones. Así que
fue muy sencillo para él ver lo que se podía hacer
con nuestro sonido. El siguiente álbum también lo
bordó, porque ya sabía cómo sacarnos partido.
A partir de ahí producimos nosotros mismos, porque ya habíamos
aprendido lo que queríamos hacer y cómo hacerlo.
No es que le diera un giro a nuestra música, porque no tomó
ninguna decisión musical: él se encargaba del sonido,
y confiaba en nosotros para arreglos y cosas así. Pero fue
de gran ayuda para destilar todas nuestras influencias.
- “Razamanaz”
fue el primer gran disco de Nazareth, un álbum que sonaba
a puro hard rock, pero en el que metisteis diversas influencias
al mismo tiempo: blues (“Vigilante man”), country (“Broken
down angel”), rockabilly (“Bad bad boy”),... ¿Fue
algo espontáneo o producto de un trabajo premeditado al respecto?
Siempre hemos sido grandes aficionados a la música. Vamos,
¿cómo no íbamos a serlo, tocando en un grupo
y viviendo de ella? Así que todo lo que escuchábamos
tenía que salir en nuestra música también.
Oíamos Check Berry, Blues, Cream, los Allman Brothers, Muddy
Waters… De todo. Así que la diversidad no era buscada:
era un reflejo de nuestra identidad como banda y como individuos.
- En
vuestro nuevo disco también se aprecian diversas influencias
en algunos de los temas, como el country en “See me”
o “Gloria”. ¿Es un tipo de música que
os gusta y queréis en cierto modo reivindicar o simplemente
ha sido casual el que algunas partes del disco suenen así?¿En
qué han cambiado vuestros gustos musicales?
Mira, cuando estás en el bus de la gira con 10 personas más,
cada cual pone el disco que le apetece, y acabas oyendo cosas que
no escucharías solo. Eso es bueno, porque oyes country, Joni
Mitchell, Led Zeppelín, Rock moderno que igual no escucharías
o que no conoces… Es genial. Y le prestas atención
a cosas que igual dejarías pasar. Me resulta extraño
pensar en un músico que no oye música, o que sólo
escucha la suya: yo soy muy crítico con lo que hago, y no
lo paso muy bien escuchando mis discos, porque siempre estoy pensando
que podría haber hecho esto o lo otro…
- Volviendo
a “Razamanaz”, ¿qué supuso ese disco en
la carrera de Nazareth?
Fue muy popular en Alemania y Austria, y consiguió que sonáramos
mucho en la radio. Nos abrió muchas puertas e hizo de nosotros
una banda más internacional.
- En
1974 publicasteis uno de vuestros discos más potentes en
cuanto a sonido, “Loud ‘N’ Proud”. ¿Se
podría decir que fue el disco con el que asentasteis vuestro
estilo definitivamente?
Sí, sin duda. “Raz” nos abrió puertas
que atravesamos definitivamente con “Loud and Proud”.
Era la demostración de que podía hacerlo una y otra
vez, y que éramos buenos. Fue como la reválida del
grupo.
- En
ese álbum aparece la increíble versión de “The
ballad of Hollis Brown”, de Bob Dylan. ¿Cómo
surgió la idea de convertir ese tema en algo tan potente
y enérgico?
Siempre hemos sido muy fans de Dylan. Las canciones que escribe
son increíbles, y pueden funcionar en cualquier contexto
que las pongas. Joder, seguro que en la vida se le ocurrió
que “All along the watchtower” iba a sonar como la hizo
sonar Jimi Hendrix, y ¡mira! Suena de cojones. Nosotros sencillamente
le rendimos homenaje a nuestra manera.
- Uno
de los temas más interesantes de ese disco fue “Go
down fighting”. Tuvo que ser difícil cantar esa canción
entre tanto volumen instrumental.
Pues sí, la verdad es que fue complicadillo. Pero mira, ¡lo
hice! Es que si tienes un sonido en la cabeza, has de intentar sacarlo
tal y como lo imaginas, o al menos lo más parecido que te
sea posible. Eso es lo que nos importaba, no sonar a lo que estaba
de moda ni nada así.
- Y
así llegamos a 1975, con el disco “Hair of the dog”,
para muchos el mejor álbum de Nazareth en toda su carrera.
¿Qué opinas de ese disco y qué nos puedes contar
de él y de todo lo que rodeó su grabación y
edición?
Creo que es un disco clásico de nuestro sonido, un disco
de rock clásico. Y lo gracioso es que lo íbamos a
llamar “Son of a Bitch”, porque no sabíamos que
en EEUU era un taco tremendo, y no se podía poner como título
de un disco. Nosotros veíamos pelis de John Wayne, y él
lo decía todo el rato, así que pensábamos que
era una expresión más o menos correcta, y graciosa.
Pero muchos comercios se negaban a comercializar un disco llamado
“Son of a bitch”, aunque a los Djs les encantara. Así
que le cambiamos el nombre por “Hair of the dog”, que
a efectos prácticos es lo mismo: en vez de “hijo de
perra”, se llama “de la sangre del perro”. Así
que ya ves, lo mismo, je je…
- Nuevamente
en “Hair of the dog” tenéis varias versiones.
¿Por qué tantas versiones a lo largo de la carrera
de Nazareth?
Por lo que te comentaba antes: somos muy aficionados a la música,
y cuando una canción te encanta, pues hacer una versión
es algo natural, lógico, ¿no?
- ¿Hay
alguna en particular de la que estés especialmente satisfecho
u orgulloso?
Sí, Whiskey drinking women.
- En
ese disco los sintetizadores cobraron una importancia bastante grande
en el sonido de varios temas. ¿Tuvisteis influencia del rock
progresivo en esa época? ¿Qué buscabais al
darle esa relevancia a los teclados en el sonido de Nazareth?
Bueno, no sé, creo que es una de esas situaciones en que
la tecnología avanza, y de repente ves que te viene bien
usarla, sin que ella te use a ti o defina cómo haces las
cosas. Mientras seas tú el que controla el aparatito, es
algo útil que te sirve para abrir nuevos campos.
- En esa época publicaste tu primer álbum en solitario.
¿Qué recuerdas de él?
Pues Pete estaba haciendo sus cosillas en aquél momento,
y yo tenía unas cuantas canciones que quería grabar.
Así que nos juntamos unos cuantos amigos a echarnos unas
risas y grabar unas cuantas de ellas. Me lo pasé genial.
- Tras
el éxito de “Hair of the dog”, en 1976 publicasteis
dos discos (“Close enough for rock ‘n’ roll”
y “Play ‘n’ the game”) que en cierto modo
suenan menos potentes que los anteriores. Algunos incluso los consideraron
discos de estilo casi A.O.R. ¿Por qué ese cambio en
el sonido de Nazareth?
Tuvimos un momento de crisis dentro de la banda, y “Play’n’
the game” fue un reflejo de ello. Demasiadas versiones, no
muchas ganas… Pero “Close enough to rock” sí
me gusta. Lo pasamos bien haciéndolo, algo que no se puede
decir del otro disco.
- En
1977, con “Expect no mercy” y en 1978, con “No
mean city” se vuelve al sonido más duro y potente,
y por primera vez, en este último disco, se añade
un segundo guitarrista: Zal Cleminson. ¿Qué supuso
para la banda el contar con dos guitarras tanto en estudio como
en directo?
Pues estuvo bien, hizo el proceso de grabación mucho más
fácil, porque ya sabes que en estudio siempre acabas haciendo
un montón de overdubs de guitarra… Con Zal, tardábamos
la mitad. Fue muy bien, y Zal es un tío muy inteligente:
porque te hagas una idea, era profesor de informática cuando
le llamamos para tocar con nosotros.
Y salió un buen disco, pero siempre he preferido los tríos:
todo el mundo tiene más sitio, más espacio para explayarse
con su instrumento.
- En
1981 publicasteis el primer disco en directo de Nazareth, “Snaz”.
¿Por qué esperasteis tanto tiempo para publicar un
álbum en vivo?
Mira, entonces todas las compañías querían
que sacaras un disco al año, y por eso había bandas
que en vez de hacer canciones nuevas sacaban un directo. Nosotros
quisimos esperarnos a tener mucho material para ese directo, y por
eso creo que salió un buen directo: ya estábamos bien
rodados, y teníamos material de sobra para no tener que grabar
un concierto con todas las canciones de un par de discos y nada
más.
- El
álbum fue muy bien valorado por la crítica y por los
fans, que encontraron en él parte de esa fuerza que Nazareth
siempre había ofrecido en sus conciertos. Para mucha gente
el grupo siempre se superaba en los directos, consiguiendo sonar
mejor que en los discos de estudio. ¿Qué opinas al
respecto?
Siempre he considerado que somos una banda más de directo
que de estudio. Aunque en ciertos momentos no se podía hacer
otra cosa, y trabajamos más como banda de estudio, la cosa
no funcionaba igual, sonaba demasiado premeditada.
- Con
“2XS”, publicado en 1982, conseguisteis combinar de
forma perfecta la faceta más potente y rockera de la banda
con su estilo más melódico y A.O.R. Para muchos es
vuestro mejor disco en los 80. ¿Crees que fue el álbum
en el que mejor supisteis conjugar vuestro sonido más potente
con el más melódico y comercial?
Pues sí, me parece uno de nuestros mejores discos. Me gusta
mucho, aunque si tuviera que elegir me quedaría con “Razamanaz”.
- A
partir de ese momento, la trayectoria de Nazareth se volvió
más irregular, aunque seguisteis publicando buenos discos.
¿Qué destacarías de esa última etapa
con Nazareth, o qué es lo que recuerdas con más cariño
o emoción?
Pues seguimos disfrutando con lo mejor que teníamos antes,
que era tocar en directo, hacer discos y venderlos. Vale, no vendíamos
tantísimos como antes, pero seguíamos pudiendo vivir
de esto, así que dijimos ¿qué demonios? Seguimos
tocando al margen de todo ese rollo, y por fin volvió el
punk a salvarnos de la miseria y el aburrimiento.
- O
sea que el punk rock te gusta… ¡No me lo esperaba!
Mira, el punk es música enérgica de jóvenes
y para jóvenes. No se aleja tanto de lo que hacíamos
nosotros de chavales, con Gene Vincent y tal… Va de energía
y potencia, y creo que cualquiera que aprecie el Rock puede darse
cuenta de eso y apreciarlo.
- A
mediados de los 80 estuvisteis unos años sin contrato discográfico
y prácticamente sin funcionar como banda. ¿Qué
fue lo que sucedió realmente?
Bueno, estaba esa actitud de que el rock había muerto, y
que no había nada que hacer en ese campo. Todo el mundo pretendía
que hiciéramos cosas raras, que sonáramos como los
Eagles, que estaban vendiendo bastante. Pero… joder, ¿Nazareth
sonando a los Eagles? ¡No me toques las narices! Nosotros
seguimos haciendo lo nuestro, en la esperanza que el tiempo nos
daría la razón y pondría a cada cual en su
sitio. Y mira, así ha sido.
- Fue
por entonces cuando publicaste tu segundo disco en solitario, “Into
the ring”. ¿Por qué dejaste pasar tanto tiempo
entre el primero y el segundo? (12 años). ¿Qué
te motivó a publicar ese segundo disco?
Fue una casualidad: una compañía alemana había
preparado una banda sonora para una película, y querían
que estuviera cantada en alemán y en inglés, hacer
dos ediciones. Para la edición en inglés me llamaron,
y dije ¿por qué no? Luego cogí algunas de esas
canciones y otras que tenía por ahí que no pegaban
con Nazareth, ¡y ya tenía un disco grabado!
- ¿Cómo
afectó a la banda y a ti personalmente la muerte de Darrell
Sweet en 1999?
Uf, fue un palo tremendo. Tenía un problema de corazón
congénito: su padre también había muerto joven,
y a mitad de gira en los EEUU… Uf, nos quedamos fatal. Por
supuesto, cancelamos la gira y nos fuimos a casa a pensar qué
hacer.
Sabíamos que él habría querido que siguiéramos,
pero no estábamos con ánimos para empezar a probar
a un montón de gente. Fue entonces cuando Lee sugirió
unirse a la banda, y nos pareció una idea estupenda . Un
gran batería, amigo de Darrell, muy trabajador… Era
el sustituto ideal, y no tuvimos que exponernos a mil pruebas.
- Normalmente
la casi totalidad de temas están firmados por todos los miembros
de Nazareth. ¿Cuál era tu papel en la composición
de los mismos?
Todo el mundo trae cosillas, sea un riff, una línea melódica,
o lo que sea. Y creo que eso también hace mucho en que no
haya problemas dentro de la banda: todo el mundo se compromete,
y todo el mundo recibe beneficios por ello por igual. Me parece
lo más justo, y no hay discusiones absurdas.
- ¿Qué
está sucediendo con esa banda formada por Manuel Charlton
y que al parecer se está haciendo pasar por Nazareth? ¿Pensáis
tomar alguna medida legal al respecto?
Uf, no tengo ni idea de por qué se ha puesto a hacer eso
de golpe. Podía haberse hecho llamar cualquier otra cosa,
y no habría pasado nada, pero tenía que hacer eso,
después de todos esos años alejado de la banda….
17 años sin discusiones ni movidas raras, y de golpe y repente,
esto.
Es raro, la verdad, pero no pensamos hacer nada al respecto. Si
él considera que lo que está haciendo está
bien, allá el. El tiempo acaba poniendo a cada cual en su
sitio, así que no vamos a meternos en rollos legales por
eso. Tenemos cosas mejores a las que atender.
- ¿Qué
podemos esperar de Nazareth para el futuro? ¿Cuánto
tiempo crees que puede seguir la banda funcionando?
Pues la idea es seguir con la gira, esperemos que tocar en España,
volver al estudio, grabar, ¡y vuelta a empezar! Estoy encantado
con la vida, con la banda y con todo… Así que a mí
que me den mucho más de lo mismo, ¡por favor!
- ¿Algo
en especial que quieras decirle a los fans españoles?
Puees… Gracias (esto en castellano perfecto, no dicho grasias)
por seguir ahí apoyándonos. Espero que nos veamos
pronto.
-Muy
bien, pues muchas gracias por tu tiempo y por tu interés.
Suerte en la gira, y a ver si nos vemos.
¡Gracias a ti, hombre! Tengo muchas ganas de tocar en España.