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DAN McCAFFERTY

Por Fran García
(Cortesía de THIS IS ROCK)


Si algo se puede decir de Nazareth es que, además de una gran banda, son honestos. Desde sus primeros tiempos hasta la actualidad han mantenido una lucha sin cuartel por preservar su identidad musical ante las avalanchas de los diversos estilos que han ido surgiendo en los ya 40 años que dura su longeva carrera. Buena parte de la responsabilidad de seguir vivos y en buen estado de salud, musicalmente hablando, la tiene Dan McCafferty, su cantante. Ha sabido conservar su privilegiada voz a través de los años y ha mantenido sus ideas muy claras y fieles a sus principios durante toda su vida. Desde los tiempos en los que “Razamanaz” los presentó en sociedad ante lo más granado del rock mundial, estos escoceses han sabido ofrecer excelentes discos y una música atemporal que resiste el paso del tiempo de forma admirable. Coquetearon con el A.O.R. sin complejos y de forma más que brillante, sin sacrificar su estilo y su personalidad, consiguiendo publicar excelentes álbumes dentro de este tipo de música. Marcaron la pauta en lo referente al hard rock e incluso al heavy en numerosas ocasiones. Siempre ofrecieron lo mejor de sí mismos sobre un escenario. Y, llegados al presente, ahí siguen, vivos y grabando un disco fantástico como “The newz”, en el que demuestran tener muy bien aprendida la lección de cómo mezclar los sonidos más actuales con su añeja forma de entender la música, al tiempo que consiguen sonar frescos y actuales, pero sin perder su personalidad y sus principios. Su gira de celebración de su 40 aniversario como banda ofrecerá la oportunidad de recordar los viejos tiempos, de volver a vibrar con temas clásicos del rock, atemporales, cautivadores, pero también dará ocasión para conocer algo de lo que la banda tiene que ofrecer ahora. Pero como no todo iba a ser de color de rosa, también está ese turbio asunto que involucra a Manny Charlton, girando con un grupo de músicos amigos suyos y haciéndose llamar también Nazareth. Una entrevista con Dan McCafferty era algo muy necesario y con grandes posibilidades de resultar sumamente estimulante. Así ha sido, como estáis a punto de comprobar. Nos habló del presente, del pasado, de su gusto por el punk, de su nuevo disco, de su gira, e incluso de Manny Charlton, y amigos, yo me quito el sombrero ante Dan: hasta en este asunto ha demostrado ser un tipo honesto y una gran persona. Ahora, saca tus propias conclusiones.

- Cuéntanos cuáles son los problemas que está teniendo el nuevo disco para ser editado o distribuido. ¿Crees que afectarán a los shows que tenéis previsto ofrecer?
Bueno, son cosillas sin importancia, y no creo que afecten a los shows en absoluto. Aparte de que nos han garantizado que el álbum estará listo a tiempo, en los shows no vamos a tocar sólo temas del disco nuevo: tocaremos 4 o 5, y lo demás será repertorio clásico.

- ¿Qué es lo que más destacarías del nuevo disco de Nazareth, “The newz”?
Creo que es un disco muy variado, y nos ha salido muy bien. Tocamos muchos estilos diversos, que es más o menos lo que siempre hemos hecho. Es lo que siempre me ha gustado de la banda: nos gustan muchos tipos de música, y todo eso se traduce en los discos, que son muy variados. Y creo que las canciones son también muy buenas. Harvey y Lee han hecho un gran trabajo.

- ¿Habéis buscado un acercamiento a los sonidos más actuales del metal y del hard rock con algunas canciones de este nuevo álbum?
Hombre… Hay que tener una cosa en cuenta: ya no vivimos en el 68. A nuestro alrededor hay un montón de música, y si no la escuchas estás viviendo en una burbuja. No puedo decir que hayamos intentado copiar nada de lo que hay por ahí nuevo, porque sería mentira, pero sí es cierto que hemos hecho un esfuerzo consciente por ampliar horizontes en nuestro sonido.

- En mi opinión, es un disco muy compensado, que ofrece las raíces más clásicas e identificativas del sonido Nazareth y que, al mismo tiempo, suena muy actual, muy acorde con lo que está sonando hoy en día. ¿Crees que es uno de los álbumes más completos que habéis publicado nunca?
Sí, es posible. La intención era esa: mostrar el abanico de influencias que tenemos a día de hoy, manteniendo nuestra personalidad. Así que me alegro de que se vea así desde fuera.

- Estáis inmersos en una gira conmemorando vuestro 40 aniversario como banda. ¿Qué repertorio ofrecéis a los fans que vayan a veros?
Es difícil crear un repertorio que satisfaga a todo el mundo, la verdad: siempre has de encontrar el equilibrio entre el material clásico y los temas del nuevo disco. Es complicado, porque mucha gente viene a vernos por los temas clásicos, y no los puedes defraudar. Así que tocaremos temas clásicos y alguno de los nuevos, como te he comentado antes.

- Cuéntanos cómo está siendo la gira, ¿qué sensaciones tienes al respecto?
El otro día lo hablábamos Pete y yo… ¡40 años! Me parece increíble. Parece como si nos hubiéramos juntado hace 40 días. Me cuesta creer que todo haya pasado tan rápido.

- Es curioso ver bandas que siguen en funcionamiento, sacando discos válidos y contentos de tocar juntos… ¿Hay algún truco mágico?
Todo se reduce a nuestra ética de trabajo. A todos nos gusta lo que hacemos, y si algo no nos gusta, no lo hacemos. Y como sabemos lo que nos gusta, no pretendemos hacer otra cosa ni adaptarnos a las modas, porque sería una tontería y no nos sentiríamos a gusto con ello. Es como en los 80, con todo el asunto de las bases programadas y la música de baile… ¿Te imaginas un disco de baile por parte de Nazareth? Noooo… Estaría mal, y por eso no lo hicimos, y por eso seguimos juntos.

- De hecho te quería preguntar por esos años oscuros en que estuvisteis sin contrato discográfico, volando por debajo del radar… ¿Cómo salisteis adelante?
Seguíamos tocando en directo, aunque no nos pusieran en la radio ni saliéramos en los videos de la MTV. Llevábamos nuestra música a la gente, independientemente de la moda imperante, y sobrevivimos a pesar de ello, o tal vez gracias a ese empeño. Veo que hoy ocurre lo mismo: las discográficas defienden a ciertas bandas que creen que van a vender rápido y que están de moda, mientras los demás, viejos y nuevos, usan Youtube y Myspace para darse a conocer a nivel independiente. Decididamente, Internet está ayudando mucho a la música.

- En vuestra página web no aparece ninguna fecha prevista para España. ¿Pasará esa gira por nuestro país? ¿Cuándo y por qué ciudades?
Pues sí, eso espero, pero no te puedo decir fechas. Cuando eché un ojo al plan de la gira, vi que no tocábamos ni en España ni en Italia, y la verdad, me extraña muchísimo. Pero ya sabes que estas cosas las llevan agencias, y también depende de los promotores locales y cómo lleven la agenda. Pero desde luego, queremos tocar en España, donde siempre nos han tratado muy bien.

- Hagamos un poco de historia del grupo. Los dos primeros discos de Nazareth, “Nazareth” y “Exercises” fueron álbumes que en cierto modo buscaban una identidad musical que aún no se apreciaba en el grupo. Con el paso del tiempo, muchos fans los han valorado como grandes trabajos que ofrecen una perspectiva interesante de un grupo en sus inicios. ¿Qué nos puedes contar de esos discos y de todo lo que los rodeó en aquellos momentos?
Pues estuvimos trabajando como 10 años antes de sacar el primer disco, que se dice pronto. Y a la hora de hacer el segundo… Claro, habíamos puesto tanto tiempo y esfuerzo, tanto cariño en el primero, que no sabíamos muy bien qué hacer con él. Pero fue importante a la hora de encontrar nuestro camino. Decididamente, “Razamanaz” fue el disco en que descubrimos lo que queríamos hacer y cómo hacerlo. Hasta ese disco, era difícil sintetizar todo lo que queríamos hacer en un sonido sólido y definido. Pero a partir de ahí, todo estaba más claro. Creo que “Razamanaz” es la piedra angular de nuestro sonido.

- Entonces llegó el momento en el que Roger Glover se convirtió en vuestro productor y el sonido de Nazareth cambió de forma poderosa hacia el hard rock. ¿Qué papel jugó Glover en ese cambio y qué papel jugó el propio grupo?
Estuvimos un tiempo teloneando a Deep Purple, así que Roger escuchaba las canciones cada noche, y sabía cómo sonábamos en directo, la intención de las canciones. Así que fue muy sencillo para él ver lo que se podía hacer con nuestro sonido. El siguiente álbum también lo bordó, porque ya sabía cómo sacarnos partido. A partir de ahí producimos nosotros mismos, porque ya habíamos aprendido lo que queríamos hacer y cómo hacerlo.
No es que le diera un giro a nuestra música, porque no tomó ninguna decisión musical: él se encargaba del sonido, y confiaba en nosotros para arreglos y cosas así. Pero fue de gran ayuda para destilar todas nuestras influencias.

- “Razamanaz” fue el primer gran disco de Nazareth, un álbum que sonaba a puro hard rock, pero en el que metisteis diversas influencias al mismo tiempo: blues (“Vigilante man”), country (“Broken down angel”), rockabilly (“Bad bad boy”),... ¿Fue algo espontáneo o producto de un trabajo premeditado al respecto?
Siempre hemos sido grandes aficionados a la música. Vamos, ¿cómo no íbamos a serlo, tocando en un grupo y viviendo de ella? Así que todo lo que escuchábamos tenía que salir en nuestra música también. Oíamos Check Berry, Blues, Cream, los Allman Brothers, Muddy Waters… De todo. Así que la diversidad no era buscada: era un reflejo de nuestra identidad como banda y como individuos.

- En vuestro nuevo disco también se aprecian diversas influencias en algunos de los temas, como el country en “See me” o “Gloria”. ¿Es un tipo de música que os gusta y queréis en cierto modo reivindicar o simplemente ha sido casual el que algunas partes del disco suenen así?¿En qué han cambiado vuestros gustos musicales?
Mira, cuando estás en el bus de la gira con 10 personas más, cada cual pone el disco que le apetece, y acabas oyendo cosas que no escucharías solo. Eso es bueno, porque oyes country, Joni Mitchell, Led Zeppelín, Rock moderno que igual no escucharías o que no conoces… Es genial. Y le prestas atención a cosas que igual dejarías pasar. Me resulta extraño pensar en un músico que no oye música, o que sólo escucha la suya: yo soy muy crítico con lo que hago, y no lo paso muy bien escuchando mis discos, porque siempre estoy pensando que podría haber hecho esto o lo otro…

- Volviendo a “Razamanaz”, ¿qué supuso ese disco en la carrera de Nazareth?
Fue muy popular en Alemania y Austria, y consiguió que sonáramos mucho en la radio. Nos abrió muchas puertas e hizo de nosotros una banda más internacional.

- En 1974 publicasteis uno de vuestros discos más potentes en cuanto a sonido, “Loud ‘N’ Proud”. ¿Se podría decir que fue el disco con el que asentasteis vuestro estilo definitivamente?
Sí, sin duda. “Raz” nos abrió puertas que atravesamos definitivamente con “Loud and Proud”. Era la demostración de que podía hacerlo una y otra vez, y que éramos buenos. Fue como la reválida del grupo.

- En ese álbum aparece la increíble versión de “The ballad of Hollis Brown”, de Bob Dylan. ¿Cómo surgió la idea de convertir ese tema en algo tan potente y enérgico?
Siempre hemos sido muy fans de Dylan. Las canciones que escribe son increíbles, y pueden funcionar en cualquier contexto que las pongas. Joder, seguro que en la vida se le ocurrió que “All along the watchtower” iba a sonar como la hizo sonar Jimi Hendrix, y ¡mira! Suena de cojones. Nosotros sencillamente le rendimos homenaje a nuestra manera.

- Uno de los temas más interesantes de ese disco fue “Go down fighting”. Tuvo que ser difícil cantar esa canción entre tanto volumen instrumental.
Pues sí, la verdad es que fue complicadillo. Pero mira, ¡lo hice! Es que si tienes un sonido en la cabeza, has de intentar sacarlo tal y como lo imaginas, o al menos lo más parecido que te sea posible. Eso es lo que nos importaba, no sonar a lo que estaba de moda ni nada así.

- Y así llegamos a 1975, con el disco “Hair of the dog”, para muchos el mejor álbum de Nazareth en toda su carrera. ¿Qué opinas de ese disco y qué nos puedes contar de él y de todo lo que rodeó su grabación y edición?
Creo que es un disco clásico de nuestro sonido, un disco de rock clásico. Y lo gracioso es que lo íbamos a llamar “Son of a Bitch”, porque no sabíamos que en EEUU era un taco tremendo, y no se podía poner como título de un disco. Nosotros veíamos pelis de John Wayne, y él lo decía todo el rato, así que pensábamos que era una expresión más o menos correcta, y graciosa. Pero muchos comercios se negaban a comercializar un disco llamado “Son of a bitch”, aunque a los Djs les encantara. Así que le cambiamos el nombre por “Hair of the dog”, que a efectos prácticos es lo mismo: en vez de “hijo de perra”, se llama “de la sangre del perro”. Así que ya ves, lo mismo, je je…

- Nuevamente en “Hair of the dog” tenéis varias versiones. ¿Por qué tantas versiones a lo largo de la carrera de Nazareth?
Por lo que te comentaba antes: somos muy aficionados a la música, y cuando una canción te encanta, pues hacer una versión es algo natural, lógico, ¿no?

- ¿Hay alguna en particular de la que estés especialmente satisfecho u orgulloso?
Sí, Whiskey drinking women.

- En ese disco los sintetizadores cobraron una importancia bastante grande en el sonido de varios temas. ¿Tuvisteis influencia del rock progresivo en esa época? ¿Qué buscabais al darle esa relevancia a los teclados en el sonido de Nazareth?
Bueno, no sé, creo que es una de esas situaciones en que la tecnología avanza, y de repente ves que te viene bien usarla, sin que ella te use a ti o defina cómo haces las cosas. Mientras seas tú el que controla el aparatito, es algo útil que te sirve para abrir nuevos campos.

- En esa época publicaste tu primer álbum en solitario. ¿Qué recuerdas de él?
Pues Pete estaba haciendo sus cosillas en aquél momento, y yo tenía unas cuantas canciones que quería grabar. Así que nos juntamos unos cuantos amigos a echarnos unas risas y grabar unas cuantas de ellas. Me lo pasé genial.

- Tras el éxito de “Hair of the dog”, en 1976 publicasteis dos discos (“Close enough for rock ‘n’ roll” y “Play ‘n’ the game”) que en cierto modo suenan menos potentes que los anteriores. Algunos incluso los consideraron discos de estilo casi A.O.R. ¿Por qué ese cambio en el sonido de Nazareth?
Tuvimos un momento de crisis dentro de la banda, y “Play’n’ the game” fue un reflejo de ello. Demasiadas versiones, no muchas ganas… Pero “Close enough to rock” sí me gusta. Lo pasamos bien haciéndolo, algo que no se puede decir del otro disco.

- En 1977, con “Expect no mercy” y en 1978, con “No mean city” se vuelve al sonido más duro y potente, y por primera vez, en este último disco, se añade un segundo guitarrista: Zal Cleminson. ¿Qué supuso para la banda el contar con dos guitarras tanto en estudio como en directo?
Pues estuvo bien, hizo el proceso de grabación mucho más fácil, porque ya sabes que en estudio siempre acabas haciendo un montón de overdubs de guitarra… Con Zal, tardábamos la mitad. Fue muy bien, y Zal es un tío muy inteligente: porque te hagas una idea, era profesor de informática cuando le llamamos para tocar con nosotros.
Y salió un buen disco, pero siempre he preferido los tríos: todo el mundo tiene más sitio, más espacio para explayarse con su instrumento.

- En 1981 publicasteis el primer disco en directo de Nazareth, “Snaz”. ¿Por qué esperasteis tanto tiempo para publicar un álbum en vivo?
Mira, entonces todas las compañías querían que sacaras un disco al año, y por eso había bandas que en vez de hacer canciones nuevas sacaban un directo. Nosotros quisimos esperarnos a tener mucho material para ese directo, y por eso creo que salió un buen directo: ya estábamos bien rodados, y teníamos material de sobra para no tener que grabar un concierto con todas las canciones de un par de discos y nada más.

- El álbum fue muy bien valorado por la crítica y por los fans, que encontraron en él parte de esa fuerza que Nazareth siempre había ofrecido en sus conciertos. Para mucha gente el grupo siempre se superaba en los directos, consiguiendo sonar mejor que en los discos de estudio. ¿Qué opinas al respecto?
Siempre he considerado que somos una banda más de directo que de estudio. Aunque en ciertos momentos no se podía hacer otra cosa, y trabajamos más como banda de estudio, la cosa no funcionaba igual, sonaba demasiado premeditada.

- Con “2XS”, publicado en 1982, conseguisteis combinar de forma perfecta la faceta más potente y rockera de la banda con su estilo más melódico y A.O.R. Para muchos es vuestro mejor disco en los 80. ¿Crees que fue el álbum en el que mejor supisteis conjugar vuestro sonido más potente con el más melódico y comercial?
Pues sí, me parece uno de nuestros mejores discos. Me gusta mucho, aunque si tuviera que elegir me quedaría con “Razamanaz”.

- A partir de ese momento, la trayectoria de Nazareth se volvió más irregular, aunque seguisteis publicando buenos discos. ¿Qué destacarías de esa última etapa con Nazareth, o qué es lo que recuerdas con más cariño o emoción?
Pues seguimos disfrutando con lo mejor que teníamos antes, que era tocar en directo, hacer discos y venderlos. Vale, no vendíamos tantísimos como antes, pero seguíamos pudiendo vivir de esto, así que dijimos ¿qué demonios? Seguimos tocando al margen de todo ese rollo, y por fin volvió el punk a salvarnos de la miseria y el aburrimiento.

- O sea que el punk rock te gusta… ¡No me lo esperaba!
Mira, el punk es música enérgica de jóvenes y para jóvenes. No se aleja tanto de lo que hacíamos nosotros de chavales, con Gene Vincent y tal… Va de energía y potencia, y creo que cualquiera que aprecie el Rock puede darse cuenta de eso y apreciarlo.

- A mediados de los 80 estuvisteis unos años sin contrato discográfico y prácticamente sin funcionar como banda. ¿Qué fue lo que sucedió realmente?
Bueno, estaba esa actitud de que el rock había muerto, y que no había nada que hacer en ese campo. Todo el mundo pretendía que hiciéramos cosas raras, que sonáramos como los Eagles, que estaban vendiendo bastante. Pero… joder, ¿Nazareth sonando a los Eagles? ¡No me toques las narices! Nosotros seguimos haciendo lo nuestro, en la esperanza que el tiempo nos daría la razón y pondría a cada cual en su sitio. Y mira, así ha sido.

- Fue por entonces cuando publicaste tu segundo disco en solitario, “Into the ring”. ¿Por qué dejaste pasar tanto tiempo entre el primero y el segundo? (12 años). ¿Qué te motivó a publicar ese segundo disco?
Fue una casualidad: una compañía alemana había preparado una banda sonora para una película, y querían que estuviera cantada en alemán y en inglés, hacer dos ediciones. Para la edición en inglés me llamaron, y dije ¿por qué no? Luego cogí algunas de esas canciones y otras que tenía por ahí que no pegaban con Nazareth, ¡y ya tenía un disco grabado!

- ¿Cómo afectó a la banda y a ti personalmente la muerte de Darrell Sweet en 1999?
Uf, fue un palo tremendo. Tenía un problema de corazón congénito: su padre también había muerto joven, y a mitad de gira en los EEUU… Uf, nos quedamos fatal. Por supuesto, cancelamos la gira y nos fuimos a casa a pensar qué hacer.
Sabíamos que él habría querido que siguiéramos, pero no estábamos con ánimos para empezar a probar a un montón de gente. Fue entonces cuando Lee sugirió unirse a la banda, y nos pareció una idea estupenda . Un gran batería, amigo de Darrell, muy trabajador… Era el sustituto ideal, y no tuvimos que exponernos a mil pruebas.

- Normalmente la casi totalidad de temas están firmados por todos los miembros de Nazareth. ¿Cuál era tu papel en la composición de los mismos?
Todo el mundo trae cosillas, sea un riff, una línea melódica, o lo que sea. Y creo que eso también hace mucho en que no haya problemas dentro de la banda: todo el mundo se compromete, y todo el mundo recibe beneficios por ello por igual. Me parece lo más justo, y no hay discusiones absurdas.

- ¿Qué está sucediendo con esa banda formada por Manuel Charlton y que al parecer se está haciendo pasar por Nazareth? ¿Pensáis tomar alguna medida legal al respecto?
Uf, no tengo ni idea de por qué se ha puesto a hacer eso de golpe. Podía haberse hecho llamar cualquier otra cosa, y no habría pasado nada, pero tenía que hacer eso, después de todos esos años alejado de la banda…. 17 años sin discusiones ni movidas raras, y de golpe y repente, esto.
Es raro, la verdad, pero no pensamos hacer nada al respecto. Si él considera que lo que está haciendo está bien, allá el. El tiempo acaba poniendo a cada cual en su sitio, así que no vamos a meternos en rollos legales por eso. Tenemos cosas mejores a las que atender.

- ¿Qué podemos esperar de Nazareth para el futuro? ¿Cuánto tiempo crees que puede seguir la banda funcionando?
Pues la idea es seguir con la gira, esperemos que tocar en España, volver al estudio, grabar, ¡y vuelta a empezar! Estoy encantado con la vida, con la banda y con todo… Así que a mí que me den mucho más de lo mismo, ¡por favor!

- ¿Algo en especial que quieras decirle a los fans españoles?
Puees… Gracias (esto en castellano perfecto, no dicho grasias) por seguir ahí apoyándonos. Espero que nos veamos pronto.

-Muy bien, pues muchas gracias por tu tiempo y por tu interés. Suerte en la gira, y a ver si nos vemos.
¡Gracias a ti, hombre! Tengo muchas ganas de tocar en España.