Edguy
Hellfire Club (2004)
99%



(Crítica por Jon Tyler, Julio 2004)

Tengo pensado hacer una especie de compendio, en un artículo, resumiendo los discos que he podido oir este año, y para el 2004 tengo una sensación muy clara: los lanzamientos más esperados por mí ( Kick, Rick Springfield, Seventh Key, Aerosmith, Tesla, Dare, House of Lords... ) han sido o una decepción, o buenos discos pero sin llegar ni de lejos a los estándares de calidad que lógicamente se podían esperar; podría decir que ha sido el año de las sorpresas. Ente tanta banda consagrada, grupos como Blind Alley, Final Frontiers o Shylock han dado el mejor rendimiento.

Afortunadamente, en el heavy metal, dos bandas imprescindibles como Saratoga y Edguy, no han defraudado, sino todo lo contrario. Los madrileños y los alemanes han decidido endurecer su sonido hasta el extremo de lo coherente con su trayectoria, sin perder melodía; una gran alegría que viene a subsanar la pequeña deuda que opino nos han dejado las grandes bandas de rock melódico de momento.

Últimamente menudean las críticas al power metal, bajo la acusación de ser siempre lo mismo, o de ser demasiado pastelero; Edguy quizá acalle alguna, porque en Hellfire Club han subido las revoluciones al límite, acercándose más a los Helloween de los ochenta, incluso a los Blind Guardian más cañeros, pero sin caer en la imitación ( nunca lo han hecho, por otra parte ). Tobias Sammet como compositor y cantante tiene, además de muchas influencias, una personalidad propia muy acusada que tamiza cualquier sonido con arreglo a un esquema perfectamente reconocible. En Hellfire Club nos encontramos desde influencias a lo Walls of Jericho de Helloween, cortes con aires setenteros, temas de Hard Rock, así como el inevitable recuerdo a los Maiden.

En comparación con su predecesor, este disco es mucho más potente y redondo. Mandrake era un buen trabajo, que dejó temazos como All the clowns o Wash away the poison, pero que para mí era netamente inferior a Vain Glory Opera, el mejor disco de heavy metal que yo haya tenido ocasión de disfrutar. Este Hellfire Club está casi casi a la altura del Vain Glory Opera ( por supuesto es muy superior a Theatre of tragedy o a Savage Poetry, también buenos discos ); han mantenido todo lo bueno, pero multiplicando por dos o tres la fuerza; si no le pongo el 100% a Hellfire Club es porque estoy casi seguro de que Vain Glory Opera siempre será el disco perfecto de heavy metal.

Mysteria se inicia, con Tobias invitándonos al "freak show"; es un tema en el que se destaca inevitablemente el doble bombo, apabullante ya desde las primeras notas, y que es toda una declaración de intenciones: no quieren engañar a nadie y arrancan. Power Metal de la vieja escuela que apenas ablanda la propuesta con elementos adicionales; Tobias Sammet hace una de las mejores interpretaciones de su carrera, canta desgarrado, dejándolo todo en cada estrofa; solamente ralentizan a la hora del sólo, bastante atmosférico en su preparación, aunque termina siendo muy cañero.

The piper never dies es uno de los temas más sorprendentes, tanto por su longitud ( 10 minutos ), su estilo ( rock "setentero" ) y su temprano emplazamiento. La banda admite que aquí buscó un sonido diferente, y en verdad uno puede escuchar referencias a bandas de rock and roll como Rainbow o los Purple, especialmente en la instrumentación; es un corte muy largo, que quizá cause problemas a las primeras escuchas porque rompe por completo la secuencia de canciones veloces, pero una vez que uno se acostumbre, contribuye a crear la sensación de viajar por un disco más denso y complejo que el típico de power. Es de las canciones más emocionantes, por la larga progresión que conduce al estribillo, en la que el verso va tomando fuerza, tanto en la voz como en los instrumentos hasta destaparse en una melodía simplemente impresionante, muy trabajada. Hay bastantes cambios en la canción, lo que contribuye a que no se haga en absoluto pesada. Fantástica, incluido el veloz final, 100% rockero.

We don´t need a hero comienza como un típico corte de power melódico a lo Sonata Arctica, coros épicos incluidos, pero hay más variedad, los primeros versos están cantados con mucho ritmo, y aires rockeros. Según se avanza, el tema se va revelando más intenso y en el estribillo ( con la orquesta Babelsberg de fondo ) nos encontramos unas melodías bastante cercanas al Vain Glory Opera, aunque más potentes. Hay que destacar los tonos altos en los que canta Tobias y el trabajo de la batería enlazando cada parte con potentes desplazamientos, así como la previa al punteo, muy heavy. Un tema inolvidable.

Tras un agradable teclado arranca Down to the devil que es uno de los temas mejor compuestos en todos los sentidos; no es de los más cañeros, es heavy metal de toda la vida, con el mínimo toque hardrockero propio de la banda, pero con muchísima calidad , una delicia que demuestra que la banda está en su mejor momento.

King of Fools es el primer single, una elección muy acertada que podría ser un gran éxito en muchos países ( claro está que no en España ), hay algún efecto tanto en la voz como en sintetizadores a lo largo de todo el verso, pero el estribillo es puro Edguy, típico de cantar puños en alto, inolvidable y lleno de melodía; las guitarras son pesadas y compactas, bastante modernas. La primera persona a la que le puse la canción me dijo que daba la impresión de ser lo que Bon Jovi había hecho con It´s my life; y la verdad que puede ser una comparación bastante acertada: en King of Fools Edguy se ha actualizado de manera casi imperceptible a la vez que ofrece los elementos heavys y melódicos que todos sus fans queremos oir. Perfecta, lástima que, quizá en aras de esa modernidad, el sólo sea casi inexistente.

Forever es la primera balada, que arranca a la manera habitual de Edguy, sólo con voz y acústica, aunque pronto se llena con toda la instrumentación: es fácil de comentar, a quien le gusten las baladas de Edguy, ésta también le va a emocionar. Apenas hay sorpresas, aparte del muy muy agradable cambio antes del punteo, que cuenta con todas las características de las power balladas ochenteras, que las bandas de hard hicieran famosas; el sólo igualmente es muy hardrockero.

Under the Moon es uno de los cortes más potentes, que tiene unos ritmos tan veloces y una voz tan entregada que puede tener algún aire un poco trashero. El esribillo es típico Edguy pero interpretado a toda hostia. Un cañonazo a la manera de Mysteria, pero éste sí que no da descanso; en el estribillo la voz y los coros suenan con muchísima fuerza; el solo viene preparado por unos ritmos muy progresivos, pero cuando estalla es realmente soberbio, acompañado por una batería incansable.

Lavatory Love Machine es la típica ida de pinza que Tobias tiene en todos sus discos, un tema de Hard Rock ( ¡que recuerda a Kiss o a Poison! ) con unas letras muy macarras. Es el segundo single, y seguro que a alguien deja impactado; ya desde el principio se notan las intenciones con un Tobias haciendo un poco el imbécil con mucho estilo. Una sorpresa de tema que se hace muy agradable y demuestra toda la clase que tiene esta banda.

Rise of the morning glory vuelve al heavy, sin dejarse ni uno de los tópicos, en un corte muy épico que es Power Metal melódico europeo típico, una "pastelada" que a mí personalmente me encanta; seguro que en directo es de los temas que más triunfa. El sólo es de los que más me gustan del disco, precedido de un gran grito de Tobias Sammet.

Tras Lucifer in Love ( una cosa bastante rara, de medio minuto ) viene Navigator que es un medio tiempo pesado, verdadero heavy metal del lento y machacón, con aires ochenteros y un muy buen estribillo, pero no es de mis favoritos; a quien le gusten las épicas de Iron Maiden, sin duda que le encantará.

The spirit will remain ve a Tobias Sammet haciendo de Celine Dion sobre el impresionante trabajo de la Orquesta de Berlín. Es una balada de estas espirituales, cantada con muchísima intensidad y que podría haber estado en la banda sonora de Titanic; también se puede pensar que el referente es Enya, y desde ese punto de vista, The spirit will remain habría acompañado a Aragorn y compañía. Mucha magia y mucha épica; no soy fan de este tipo de temas, pero sólamente por las ganas que le pone Tobias merece la pena.

Aquí acaba el disco oficial, aunque la versión bonus ofrece dos canciones que merecen la adqusición:

Children of Steel que arranca del mismo modo que Rise of the morning glory, con mucho guitarreo, aunque este tema es menos power metal y más heavy a piñón; es una demo del 94 remozada para la ocasión; mucha caña, sin espacio casi para la melodía, guitarras dobladas y fuerza constante. Desde luego, podría haber sido parte de sus discos sin ningún problema.

También se incluye una versión de Mysteria con el cantante de Kreator ( Mille Petrozza ) dando apoyo en alguna estrofa, lo cual le da muchísima más garra, aunque le quita carga melódica. De todos modos es una curiosidad apreciable.

 FICHA TÉCNICA
TracklistMysteria, The Piper Never Dies, We Don't Need a Hero, Down to the Devil, King of Fools, Forever, Under the Moon, Lavatory Love Machine, Rise of the Morning Glory, Lucifer in Love, Navigator, The Spirit Will Remain
Músicos-Tobias Sammet: vocales
-Jens Ludwig: guitarras
-Dirk Sauer: guitarras
-Tobias Exxel: bajo
-Felix Bohnke: batería
ProducciónEdguy
GéneroPower Metal
PaísAlemania
CompañíaNuclear Blast
Webwww.edguy.net



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