Danger Danger en Madrid

por Kike Danger


El regreso de Ted Poley al seno de Danger Danger fue una noticia felizmente aceptada por parte de todos los seguidores de esta banda de Hard Rock. Por eso, el anuncio de dos fechas en España fue un acontecimiento que nadie se podía perder.

Personalmente, tuve la suerte de presenciar ya en Madrid un concierto de los norteamericanos hace casi dos años, y si bien el show estuvo bastante bien y la voz del por aquel entonces vocalista Paul Laine estuvo más que a la altura, la gente echaba de menos al rubiales Ted Poley al frente de la banda. Y en su regreso pudimos darnos cuenta de porqué.

Aunque en principio el concierto en Madrid estaba previsto en la céntrica Sala Caracol, finalmente fue transladado a Divino Aqualung, una sitio con bastante más aforo en el que en unas semanas tocarán Helloween o han llegado a tocar Motorhead o incluso Judas Priest hace unos años, lo cual hacía pensar que el sitio podía quedarles algo grande a Danger Danger a pesar del regreso de su frontman original. Pero nada más lejos de la realidad. La banda consiguió una entrada envidiable en la que a punto estuvo de conseguir el lleno. El ambiente era de una de esas grandes noches que hacen historia.

Todas las críticas que había leido de esta última gira de la banda habían sido más que buenas, pero aun así, mantenía mi estado de duda respecto a la condición de Ted Poley, que si bien había seguido tocando o bien en solitario o bien con su banda Melodica tras su marcha de Danger, hacia tiempo que había dejado de lado los grandes aforos. Y por qué no decirlo, ganado algo de peso.

Objetivamente pienso que la sorpresa que todos los presentes nos llevamos no solo de su estado vocal (cantando mejor que nunca en directo) sino de su forma fue a tener en cuenta. Bruno Ravel y Steve West estuvieron como siempre muy profesionales, ayudando a Ted a animar a un público ya de por si completamente entregado. Por su parte el guitarrista Rob Marcello, si bien nos hizo olvidar al gran Andy Timmons y demuestra una gran destreza a la guitarra, en ocasiones suena demasiado "heavy" para Danger, en mi opinion, abusando de punteos. ¿Este chico comenzo haciendo power-metal?

Puntualmente, a eso de las nueve y media, las luces se apagaron y la banda ataca con el himno Crazy Nites (injustamente olvidada en la última gira), con ovación de gala para un siempre sonriente Ted Poley. Todos nos asustamos ya que en un comienzo la voz del cantante no se escuchaba, pero por fortuna solo se trató de un desvarajuste momentáneo y rápidamete el sonido se acopló perfectamente.

Es arriesgado empezar un concierto con una canción tan necesitada de coros, pero en seguida Bruno y Rob demostraron su talento para ello y el sonido respondió, con una calidad que marcaría la tónica general del concierto. La siguieron temas clásicos como Under the Gun, Rock America o Don´t Walk Away, coreados eufóricamente con un público extasiado al escuchar estas piezas con su voz original.

Resaltar el derroche de voz que Ted hizo en Rock America, dejando claro su buen estado vocal. Después sonaría otro clásico de su segundo album de estudio, Don´t blame it on love, uno de los mas coreados de la noche. Una vez mas gran trabajo de Bruno Ravel en los coros. De su época menos clásica, tocarían dos temas del Cockroach, Good time, con un Ted enérgico animando a la gente a cantar con él y When she´s good she´s good (when she´s bad she´s better) elección que dejó fuera del set list al tema Goin goin gone que era el que estaba siendo habitual en la gira.

Para acabar la primera parte del concierto, acabarían por sonar Boys will be boys, nos sorprenderían con el clásico injustamente olvidado Slipper her the big one en la cual un joven guitarra español subió a hacerles compañía durante el tema (cierto es que el sonido de las dos guitarras se acopló un poco) y Beat the bullet, otro de los momentos más coreados de la noche, durante el cual Marcello demostro su talento. La banda mostraba un estupendo estado festivo y durante algún momento del concierto se detuvieron para gastar bromas o beber un trago de tequila. Momento cumbre, cuando Bruno Ravel se puso a corear oe oe oe, ya clásico en sus conciertos en España mientras Ted Poley hacia el payaso con una toalla mientras simulaba torear. Uno de los puntos más sensibles de la noche fue I Still think about you, previa a la cual Ted nos explicó lo que significaba esa canción para el tras su "regreso a casa".

Para los bises quedarían, como no, sus dos himnos más esperados, Monkey Business y Naughty Naughty, un último derroche de adrenalina de un concierto irrepetible, con lanzamiento de Ted al público incluido, como si de Pearl Jam se tratara. Solo mencionar que tras el concierto, y debido a la rapidez con que los miembros de seguridad nos echaron del recinto, la banda salió fuera de la sala a firmar y hacerse fotos, luciendo una simpatía increíble. Deciros que si los norteamericanos pasan por vuestra ciudad, no os los perdais, pasan por una segunda juventud. Y esperar que regresen pronto por tierras españoles.

DANGER "fuckin" DANGER.