Festival Quijote Rock

por Luis Caramé


Julio 27 y 28 de 2005
Puertollano, Cuidad Real

El Festival QUIJOTE ROCK se llevó a cabo los pasados 27 y 28 de Julio en Puerto Llano. Diversos grupos se presentaron, entre ellos Deep Purple, Alice Cooper y Barón Rojo. Luis Caramé, enviado especial de Mundo Rock, presenta su crónica de lo allí acontecido.

PRIMER DÍA - 27 DE JULIO

El cartel presentado para el primer día de festival era por sí solo más que interesante, con dos grupos españoles, la juventud representada por Wurdalak y uno de los mejores grupos de rock que ha dado nuestro país (si no el mejor), Barón Rojo rematados por dos grupos de talla internacional como son Saxon y Deep Purple.

WURDALAK

El orden en que he mencionado a los grupos era teóricamente el orden en que saldrían, pero la organización fue caótica y todavía no entiendo cómo pudieron hacer lo que hicieron sin avisar. Para empezar incluyeron antes que cualquier otro concierto al grupo local Mala Vida. Esta inclusión provocó que se retrasase la actuación de Wurdalak, y que tras 20 minutos fueran invitados a abandonar el escenario y terminar su actuación cuando acabasen todos los demás grupos… ¡¡después de las 2 de la mañana!! Alguien debería explicar a quién se le ocurrió hacer esto, que un festival con grupos de esta talla es un gran escaparate para un grupo que todavía está empezando como es el caso de Wurdalak, y que ponerlos al final lo único que iba a hacer es que se fuese todo el mundo después de ver lo que realmente venían a ver, porque no nos engañemos, poca gente estaba allí por Wurdalak (aunque ojalá en un futuro próximo así sea). En el poco tiempo del que dispusieron aprovecharon para tocar varios de los temas de su último disco (“Desde el silencio”) y alguna versión como “Long Live Rock’N’Roll” de Rainbow, esta ya a última hora, y que fue agradecida por las aproximadamente 100 personas que nos habíamos quedado a verles (de nuevo BRAVO por la organización). Si no los conocéis dadle una oportunidad ya que se trata de un grupo con muy buenos músicos y cuentan con una cantante que se incorporó a la banda para grabar el último disco que les hace ganar bastantes puntos.

SAXON

Poco después de las nueve de la noche, todavía con un sol de justicia pegando sobre el Estadio del Cerru, apareció en escena Saxon. En teoría tocaba Barón Rojo a esa hora, pero por algún extraño motivo cambia el orden sin previo aviso a acreditados de prensa ni público. En su página web seguían los horarios previamente establecidos por lo que como alguien llegase un poco más tarde con intención de verlos se los perdería.

Actualmente sólo dos miembros siguen desde los inicios de Saxon, allá por 1979. Se trata de Bill Byfford (voz) y Paul Quinn (guitarra), que salieron acompañados por Doug Scarrat (guitarra), Nibbs Carter (bajita) y Jorg Michael (batería). A pesar del calor que hacía el señor Byfford salió a escena con un abrigo que le llegaba por los tobillos (estos ingleses…).

Abrieron con “Lionheart”, tema que da título a su último disco y a partir de ahí la descarga de clásicos fue de órdago: “Heavy Metal Thunder”, “Dogs Of War”, “Backs To The Wall”, “Strong Arm Of The Law” y sobre todo la impresionante “Solid Ball Of Rock” hicieron entrar en calor a un público que lo cierto es que en un gran porcentaje no conocía a Saxon. Byfford estuvo en todo momento hablando mucho con el público, haciendo gracias en español (la más repetida “¡muchos cojones!”) e incluso en un determinado momento preguntó al público si querían canciones “duras” o “blandas” y tras la respuesta del público cogió el setlist del suelo y ¡lo rompió! (por supuesto esto estaba preparado). Siguieron temas como “Motorcycle Man”, “Power And Glory”, “Dragon’s Lair” (solo impresionante a cargo de Paul Quinn) y terminaron el set con “Crusader”. Tras un amago de retirarse no podían faltar los bises: “Ride Like The Wind”, “Princess Of The Night”, “Denim And Leather” y “Wheels Of Steel” concluyendo una notable actuación.


DEEP PURPLE

Para nuestra sorpresa tras la actuación de Saxon se empezó a preparar el escenario para la salida de Deep Purple, que se adelantarían en una hora aproximadamente al horario programado. Seguro que más de uno se quedó con cara de tonto al llegar y encontrarse ya con la parte final del concierto, pero bueno, para qué seguir con este tema. Según se acercaba la hora del concierto se fue llenando poco a poco el recinto hasta quedar casi repleto, lo cual podría parecer lógico si no fuese por la poca promoción dada al evento. Algún habitante de Puertollano que pasó casualmente por allí esa misma tarde preguntaba atónito “¿tocan aquí hoy Deep Purple? ¿En serio?”.

Para muchos no debería existir Deep Purple sin Blackmore y menos aún sin Blackmore ni Lord, pero lo cierto es que ésta sigue siendo una formación de lujo, con 3 de los miembros de la época más clásica del grupo (en la que grabaron “In Rock”, “Fireball”, “Machine Head”, “Made In Japan”…) como son Ian Gillan (voz), Roger Glover (bajo), Ian Paice (batería) y dos acompañantes de lujo como son Don Airey en los teclados (Rainbow, MSG, Ozzy…) y Steve Morse (Living Loud, Kansas…). Para los que ya olvidamos la esperanza de ver una reunión del Mk.II (o por qué no, del Mk.III), dado que Blackmore no está por la labor, es una formación muy interesante.

La salida a escena fue acompañada con los primeros acordes de “Silver Tongue” de su último álbum, “Bananas”. Parece que es un disco que gusta bastante al grupo y en el que confían ya que pese a no estar ya promocionándolo siguen tocando varios temas del mismo. A continuación y tras descalzarse Gillan (extraña costumbre la suya) tocaron los clásicos “Woman From Tokyo” y “Strange Kind Of Woman” que enloquecieron al público. A pesar de que la voz de Gillan no está tan maltrecha como muchos (yo incluído) podían imaginar, los temas son alargados más de lo habitual como vienen haciendo los últimos años (bueno, en 1972 no es que pareciesen una banda de punk tampoco), haciendo más extensas las partes instrumentales, momentos que aprovecha Gillan para descansar. Donde otros pueden ver una pega yo veo un aliciente ya que no todos los días se ve tocar juntos a unos músicos como estos y pudimos disfrutar de jams realmente impresionantes.

“I’ve Got Your Number” fue el siguiente del set, perteneciente también al álbum “Bananas” y fue más coreada entre el público de lo que podría esperarse pero ni de lejos llegó al nivel que después tendrían los clásicos como “Demon’s Eye” que nos devolvió a los Purple 70’s. Al terminarla se apagaron las luces y el único foco apuntaba a Gillan sentado en el escenario que presentó el tema instrumental que iba a tocar Steve Morse a continuación, “Contact Lost” (también del “Bananas”) que uniría con “The Well Dressed Guitar” en una demostración de maestría increíble pero no carente de feeling, que puso los pelos de punta a más de uno. A continuación más virtuosismo pero esta vez en el teclado a cargo de Don Airey, que hizo un solo magnífico en el que incluyó fragmentos del “Concierto de Aranjuez” y como nota graciosa la banda sonora de Star Wars.

Después del descanso de Gillan vino la traca final, empezando con “Perfect Strangers”, en la que Gillan aprovechó la parte instrumental de la canción para moverse por el escenario de una forma un tanto extraña sobre las puntas de sus pies desnudos. Para verlo… A continuación sus tres mayores éxitos, comenzando por “Highway Star”, en la que Steve Morse estuvo sencillamente impresionante y Gillan intentaba seguir, tal como hacía antaño, el solo de guitarra con la voz pero ya no tiene 25 años… Siguieron con “Space Truckin” y terminaron con “Smoke On The Water”. Tras esto se retiraron pero volvieron pasado escasamente un minuto para el bis, compuesto por “Lazy” y, tras un mini-solo de bajo a cargo de Roger Glover, “Black Night” que ponía el fin de fiesta tras poco más de una hora y cuarto.

Se hizo algo corto pero fue intenso en todo momento, la banda estuvo perfecta instrumentalmente y Gillan, tal como ya dije, conserva la voz mejor de lo que esperaba. El setlist se hace un poco corto y para quien los ha visto varias veces en los últimos tiempos un poco repetitivo, pero al ver la respuesta del público durante los clásicos se entiende que sigan tocando lo mismo noche tras noche. Muchos dicen que grupos como éste hoy en día deberían estar retirados y que sólo giran por la pasta… pero sobre el escenario se vio a cinco leyendas disfrutando de la música que tocan en cada segundo, en todo momento muy amables con el público (lanzando púas por decenas en el caso de Glover y Morse) y dedicando sonrisas constantemente al ver las reacciones de los asistentes. En global me dejó muy buen sabor de boca el concierto así que para su próxima gira tienen un asistente asegurado.

BARÓN ROJO

Tras aguantar lo que anunciaban en el cartel como “Dj Mariskal Rock & Pirata” (que consistió en el lanzamiento de revistas antiguas y CD’s promocionales desde el escenario mientras sonaban algunas canciones) y con algo de retraso empezó el concierto de Barón Rojo. Actualmente el grupo lo integran Armando y Carlos de Castro a las guitarras y voz, Ángel Arias al bajo y José Martos a la batería.

Abrieron con “Larga Vida Al Barón” y algo fallaba porque las voces casi ni se oían, las guitarras en exceso distorsionadas y la batería tapaba casi todo. Durante “Desertores del Rock” y “Las Flores Del Mal” siguió por el mismo cauce y ya en “Incomunicación” hicieron una parte instrumental mucho más larga de lo normal intentando hacer ajustes para arreglar el sonido, algo que consiguieron en parte pero sin llegar a sonar como realmente deberían.

En este momento anunciaron que iban a hacer una perversión, e hicieron su primer homenaje de la noche a AC/DC con “What’s Next To The Moon”. Todavía le duraba el cabreo a Carlos por la sonorización ya que la voz seguía sin sonar clara y el sonido no paraba de acoplarse emitiendo molestos pitidos. Armando se movía bastante más por el escenario e intentaba animar al público, algo frío en su mayoría por los problemas de sonido. A continuación llegaron “Hermano del Rock And Roll”, “Cueste Lo Que Cueste” y “Concierto para ellos”, que a pesar de continuar sin buen sonido, gracias al empeño que puso la banda (sobre todo Armando) consiguieron animar al público y mejorar el ambiente. Para rematar el repertorio encadenaron “Cuerdas De Acero”, en la que Armando se marcó un solo impresionante, “Czardas”, que sirvió de intro a “Prisionero”, “Siempre Estáis Allí” y “Resistiré”, haciendo olvidar los problemas de la primera parte del concierto y dejando un gran sabor de boca. En los bises nos deleitaron “Los Rockeros Van Al Infierno”, su segundo homenaje a AC/DC con “Highway To Hell” y para finalizar “Hijos De Caín”.

Tras presenciar la segunda parte del concierto de Wurdalak que ya comenté anteriormente nos retiramos a reponer fuerzas para el día siguiente...

SEGUNDO DÍA - 28 DE JULIO

Para este segundo día el cartel lo formaban el grupo local Agadon, Tierra Santa, Saratoga y Alice Cooper. Esta vez no hubo nada extraño y Agadon empezó algo antes incluso de la hora programada, lo que unido a ciertos inconvenientes que no vienen a cuento, hizo que nos perdiésemos su concierto y los primeros temas de Tierra Santa. Los riojanos presentaron un setlist basado en su último disco pero sin olvidarse de sus clásicos como “La Canción del Pirata” y “Legendario”.

ALICE COOPER

Se oían rumores que decían que al ser un festival y tener que compartir escenario con tantos otros artistas la capacidad teatral de Alice Cooper se vería bastante mermada al no poder contar con todos sus muñecos y artilugios. El legado musical de este hombre es suficiente como para no necesitar de atractivos añadidos pero lo cierto es que era una pequeña decepción si finalmente se confirmase tal extremo, ya que uno de los puntos fuertes de sus directos y que lo diferencia de la mayoría de artistas sobre un escenario es precisamente todo el espectáculo que monta alrededor de su música. Por suerte ya durante la actuación de Tierra Santa se podían observar algunos elementos del decorado que utilizaría Alice Cooper y comenzamos a tranquilizarnos.

En esta gira Vincent Fournier se acompaña de Ryan Roxie y Damon Jonson a las guitarras, el bajista de aspecto macarra Chuck Garrick y el ex Kiss Eric Singer a la batería.

Alice Cooper salió al escenario vestido de negro acompañado de “Deparment Of Youth” y a continuación “No More Mr. Nice Guy”. Dos clásicos de su época setentera que fue la dominante durante todo el concierto. “Dirty Diamonds” fue la primera de su nuevo disco y como podía esperarse no defraudó en directo, y para sorpresa nuestra ya la conocía mucha gente del público. El sonido estaba siendo perfecto, con un aire añejo, tal como suenan los dos últimos álbumes de Alice Cooper, que parece haber olvidado sus discos ochenteros y los experimentos de los 90.

Los clásicos continuaron sonando uno tras otro: “Billion Dollar Babies” (con el numerito de lanzar billetes con su cara incluído), “Be My Lover” (impresionante el solo de Ryan) y “Lost In America”, con el primer cambio de ropa (se puso un chaleco con una bandera estadounidense a la espalda que no fue demasiado bien recibido…). El ritmo frenético bajó un poco con “I Never Cry” para volver a la actualidad con Eric Singer luciéndose en “Woman Of Mass Distraction”, que tiene pinta de ir a convertirse en un fijo de los conciertos de Alice Cooper.

Continuó el espectáculo con una mezcla de los clásicos de los 70 y temas de sus últimas entregas: “I’m Eighteen” (con solo de Jonson), “Between High Schoolz And Old Schoolz” y “What Do You Want From Me”, ambos de “The Eyes Of Alice Cooper”, “Is It My Body” y “Go To Hell”. Durante esta última Calico Cooper (hija del cantante) apareció sobre el escenario vestida de vampiresa y dando latigazos, momento que aprovechó Alice Cooper para desaparecer tras la capa de esta para un cambio de vestuario. Durante esta espera una interpretación genial de “Black Widow” y un solo de Eric Singer que a mi juicio fue bastante aburrido, ya que me esperaba más de un músico con su carrera… Tras el cambio de vestuario, aparecen unos espantapájaros en el escenario y Alice monta dentro de un ataúd un cuerpo (salvo la cabeza) a base de trozos dispersos por el escenario mientras suenan “Gimme” y “Feed My Frankenstein”.

“Welcome To My Nightmare” abre la parte más espectacular de la obra, dando paso a un medley (con Damon Jonson tocando los teclados por primera vez en la noche) formado por “The Awakening”, “Steven”, “Only Women Bleed”, “Ballad Of Dwight Fry”, “Killer” y “I Love The Dead”. Durante este medley aparece Calico de nuevo en el escenario, esta vez vestida de rojo y bañada en sangre y Alice intenta asesinarla a cuchilladas. Pero los espantapájaros lo evitan y le ponen una camisa de fuerza a Alice, de la que se libra en cuanto le dejan solo. Pero vuelve a ser capturado por los espantapájaros y juzgado por una especie de espectro que lo condena a morir en la guillotina. La guillotina corta la cabeza de Alice que termina en una cesta mientras suena “I Love The Dead” y el espectro la coge y tras chuparla escupe sangre sobre el público. Entonces comienza una pelea por la cabeza entre el espectro y Calico, la cual termina ganando y la pone en el cuerpo dentro del ataúd. Como no podía ser de otra forma, Alice Cooper resucita y sale cantando “School’s Out”, con la que consigue el enloquecimiento general ¡Indescriptible! En este momento fueron lanzados enormes globos sobre los asistentes, que cuando volvían al escenario Alice se encargaba de hacer explotar con una espada. Lo cierto es que esta parte (como las demás) no es ni mucho menos original pero no deja de ser impresionante verla sobre un escenario, más todavía para aquellos que no habían tenido la suerte de ver un concierto de Alicia anteriormente.

Tras “School’s Out” tocó la retirada a camerinos pero tras unos cuantos “oeoe” y “Alice! Alice!” la banda volvió al escenario para los bises con las primeras notas de “Poison”. A pesar de ser un tema que me encante (como a todo el público, ya que fue el más coreado de toda la noche) y tener en gran estima tanto “Trash” como “Hey Stoopid!”, esta interpretación de “Poison” dejó claro por qué no tocan más canciones de los 80 en directo, y es que la exigencia vocal de estas es mucho mayor y Alice no está ya para muchos trotes. Para terminar sonaron “I Wish I Was Born In Beverly Hills” con Calico disfrazada de Paris Hilton (suele disfrazarse de Britney Spears pero según ha comentado en alguna entrevista pensaba respetarla durante su embarazo… ¡todo un caballero!) rodeada de fotógrafos y cargando con un perro de peluche que le ataca mordiéndole el cuello y haciendo que se desangre. Y ya como fin de fiesta “Under My Wheels”, para completar un concierto más que notable y que tardaremos mucho tiempo en olvidar.

SARATOGA

La espera fue larga pero hacia las 2 de la madrugada acabó apareciendo en escena Saratoga. Ya se había ido bastante gente puesto que el plato fuerte ya había pasado y el retraso debido a la tardanza en desmontar las partes del escenario montadas para el concierto de Alice Cooper fue demasiado grande. Además no habían podido hacer pruebas de sonido y Leo y sobre todo Niko mostraron su malestar con Alice Cooper por ello. Su enfado fue todavía más evidente cuando hubo algunos problemas con el iluminado del escenario pero por suerte poco a poco se olvidaron del tema y se dedicaron a lo suyo, que era darnos un concierto de heavy metal.

En el comienzo del concierto mezclaron temas clásicos de su discografía como “Vientos de Guerra”, “Perro Traidor” y “Con Mano Izquierda” intercalando temas de “El Clan de la Lucha”, su última entrega discográfica: “San Telmo 1940” y “Ángel de Barro”. Hubo tiempo también para una sección acústica con “Charlie Se Fue” y “Si Amaneciera”, que arrancó varias ovaciones del público dedicada al Pirata que había sufrido la pérdida de un familiar recientemente. El sonido fue bastante mejor que el que tuvieron el día anterior Barón Rojo aún a pesar de no tener tiempo para pruebas de sonido y en cuanto a la ejecución, me quedo sobre todo con las canciones nuevas en las que Leo no abusa tanto de sus característicos gritos.

Tras este momento melancólico nos deleitaron con un medley formado por “Ningún Precio Por La Paz”, “Loco”, “A Sangre y Fuego”, “Lágrimas de Dolor”, “Se olvido”, “Rojo Fuego” y “Las Puertas Del Cielo”. Parece que querían aprovechar bien el tiempo y que ninguno de sus fanáticos se fuese echando de menos algún tema en concreto. Para terminar encadenaron “Tras Las Rejas”, “Maldito Corazón”, “Heavy Metal” y “Buscando El Perdón” retirándose al término de esta última a la vez que se disculpaban por no disponer de más tiempo. Pero los vítores del público les hicieron salir de nuevo y primero nos sorprendieron con dos covers: “Enter Sandman” y “Painkiller” para cerrar con “A Morir”.

Hasta aquí dio de si el Quijote Rock 2005, y esperamos que se repita en próximos años solucionando los problemas que hubo en esta edición.