Gotthard en Madrid

por Luis Caramé


Octubre 30 de 2005
Sala Caracol, Madrid

Por primera vez desde que comenzasen su carrera en 1992 hemos tenido el placer de disfrutar de Gotthard en suelo español. Tras los conciertos de Bilbao y Barcelona sobre los cuales nos llegaron excelentes comentarios, tocaban en Madrid para presentar su último trabajo, “Lipservice”. Se ha notado el cambio de discográfica para bien, ya que además de publicar un trabajo mucho más sólido que lo último que venían haciendo y además por fin han tenido la promoción necesaria para triunfar fuera de Suiza y Alemania y así lo están haciendo. A tenor de lo visto en cuanto a asistencia de público, no sería disparatado pensar que para su próxima gira, España esté fijo entre sus destinos.

El lugar elegido para el concierto de Madrid fue la sala Caracol, no demasiado grande (se agotaron las entradas a 15 días del concierto) y demasiado calurosa (en un momento del concierto Steve Lee saludó al público con un “Welcome to the sauna” ) pero con un sonido muy bueno.

Para estos conciertos no hubo teloneros, según hemos oído, para poder tener un sonido perfecto y no tener que estar cambiando nada en la mesa de sonido de un grupo a otro… pero en Alemania giran con Wig Wam (excepto dos conciertos con Axxis), en Hungría con Tony Martin y en Suiza con QL y a alguno de éstos no nos molestaría haberlos visto también por aquí…

Vayamos con lo que importa: aproximadamente a las 21.30 salieron al escenario uno por uno Leo Leoni, Freddy Scherer, Marc Lynn, Hena Habegger y por último Steve Lee. Lo cierto es que ni ellos ni nosotros mismos imaginábamos un recibimiento tan caluroso por parte del público y es que se ve que el hard melódico sigue teniendo tirón.

“All We Are” fue la elegida para abrir y lo primero que pasó por nuestra cabeza fue ¡cómo canta este tío! Su voz en estudio está bien, pero no había llamado nunca la atención especialmente, y al escucharla en directo quedamos realmente impresionados, ya que alcanza tonos incluso más altos que en estudio. Sorprendió el sonido tan guitarrero que mantuvieron durante todo el concierto (incluso en alguna balada eléctrica) ya que no esperábamos tanta distorsión y unas guitarras con un volumen tan alto después de ver su DVD “More Than Live”. Sin tiempo al descanso empalmaron con “Dream On”, continuando así su promoción de “Lipservice”. La mayor parte del público ya conocía los nuevos temas, pero cuando de verdad empezaron a entrar en calor fue con el clásico de Joe South, “Hush”, que fuera inmortalizado por Deep Purple. Sin duda Steve Lee es un gran frontman, al estilo de otros grandes del escenario como Joey Tempest (con sus juegos de micro sobre todo en los primeros compases) y Steven Tyler (con sus extraños bailes delante de los amplificadores), pero con modelos claros en gente más clásica como Robert Plant o Ian Gillan, en los que se fija mucho a la hora de expresarse sobre las tablas. Acapara mucha atención, por encima del resto del grupo, sin que ello resulte negativo en absoluto, sino indicativo del gran carisma de este hombre.

La primera balada de la noche fue “I’ve Seen An Angel Cry” (creo que el único tema lento que nos gusta de su último trabajo), en la que es necesario destacar el excelente trabajo del teclista, con una intro preciosa y sobre todo un solo final tremendo. A continuación más guitarrazos con “Top Of The World” (el único que tocaron de “Human Zoo”) y tras un medio tiempo como “I Wonder”, en el que por primera vez los coros tuvieron un poco de peso, otro trallazo como “Said & Done”, la cual comenzaron con sonido pregrabado y más bajo de volumen, tal y como lo hacen en el disco. Para ello utilizaron el teclado, reproduciendo esa parte grabada en el mismo.

En este momento Leoni soltó su guitarra y se fue a por una acústica y comenzó a tocar las primeras notas de “One Life, One Soul” que arrancó varias ovaciones del público. “Let It Be”, otra de sus grandes baladas, puso la guinda a esta primera parte del concierto.

Steve Lee sacó una harmónica para a continuación preguntarnos “Do you like the blues?” y empezar la intro que da paso a “Sister Moon”. De vuelta al “Lipservice” nos entregaron “The Other Side Of Me”. En esta hubo una anécdota graciosa, ya que a mitad de tema se quedaron todos paralizados como estatuas ante lo que hubo un desconcierto generalizado. El público no sabía que hacer y empezó a cantar “oeoeoe” y cuando el bajista parecía no poder aguantar el gesto sin morirse de risa arrancaron de nuevo con el tema. Es de agradecer que no lleguen simplemente a cumplir e interaccionen un poco con el público. Sobre todo se mostró especialmente simpático Leo Leoni, hablando con la gente en un español bastante tosco que resultaba gracioso.

Steve Lee se retiró para su primer cambio de vestuario (estaba chorreando) y el bajista y batería comenzaron una jam, mientras Leo y Freddy hicieron un numerito en el centro del escenario con una botella de Jack Daniel’s y unas cervezas, tras lo cual, agarraron las guitarras uniéndose a la jam, picándose entre sí con sus guitarras de forma muy acertada, basando su desarrollo instrumental en lo que podríamos denominar un canon guitarrístico, comenzando uno a tocar y repitiendo el otro lo mismo con unos segundos de retardo. El resultado fue espectacular, terminando de forma apoteósica y enganchando con el poderoso riff de “Fist In Your Face”. A mitad del tema Leoni fue a hablar con el teclista que cogió otra guitarra que unida a las otras dos sonaba de vicio. Parece ser que el día anterior habían estado bromeando en este mismo momento del concierto con una guitarra hinchable pero el teclista se debió quedar con las ganas y aquí cogió una de verdad.

“¿Quieren bailar?” fue la pregunta de Leo al público antes de arrancar con “Firedance” en la que terminó marcándose el mejor solo de la noche. Al terminar empezó a juguetear con el talkbox hasta arrancar con “Mountain Mama” y continuar con “Mighty Quinn” (de Manfred Mann) en un final impresionante.

Gotthard no iban a ser la excepción en esto de hacer que se van para que el público les pida que vuelva y seguir con los “bises” así que se retiraron y al volver (con nuevo cambio de vestuario de Steve), Leo agarró una guitarra electroacústica y tocaron “Heaven”, que no podía faltar. Al terminarla, Steve presentó al teclista, que alargó la parte final con un gran solo. La siguiente fue otra que no podía faltar, el single de su último trabajo, “Lift U Up”, que sonó mejor que en el disco, utilizando percusión electrónica. Y como fin de fiesta nos tenían reservado al público de Caracol una sorpresa ya que subió al escenario una de las bailarinas de su videoclip “Anytime Anywhere” (que según se rumorea es la novia del piloto de F1, Fernando Alonso, pero esto no es una revista del corazón) para bailar con la banda durante su interpretación. La verdad es que la chica era impresionante pero el baile que repetía una y otra vez un poco soso. Lo que fue un poco vergonzoso es que la única cámara de TV que había en el local viniese solo para perseguirla a ella, pero se ve que eso es lo que interesa en este país.

Se retiraron al backstage y cuando ya empezábamos a desistir de la posibilidad de un nuevo bis salieron a tocar una versión bastante heavy de “Inmigrant Song” de Led Zeppelin. Steve Lee estuvo sencillamente inmenso y tras 20 canciones y casi 2 horas de concierto tenía la voz impecable para imitar a Robert Plant y dar la talla sin ningún pero que ponerle.

Y hasta aquí llegó el concierto. Les damos un notable alto, casi rozando el sobresaliente. Por poner una pega, que no todo van a ser elogios, el número de canciones de “Lipservice” fue un poco exagerado aún para una gira de promoción y más si tenemos en cuenta que era la primera vez que venían a España y teníamos ganas de que sonasen más canciones antiguas. Esta banda está capacitada, por repertorio y por estado de forma, para tocar durante más de dos horas, por lo que el show se nos hizo muy corto, lo cual también es indicativo de lo bien que nos lo pasamos y lo estupendamente que lo hicieron estos suizos, que esa noche empezaron a sentar cátedra en nuestro país.